El esquema planteado por el IEQROO permitiría a la alianza de Morena, PVEM y PT distribuir dos candidaturas masculinas en su bloque de mayor competitividad, modificando el escenario político rumbo a 2027.
Chetumal, Quintana Roo.— La definición de las reglas de paridad de género para las elecciones de 2027 podría terminar favoreciendo las aspiraciones de hombres que buscan las presidencias municipales más importantes de Quintana Roo, particularmente en Benito Juárez, donde Pablo Bustamante figura entre los nombres mencionados dentro de la alianza de la Cuarta Transformación.
El Instituto Electoral de Quintana Roo (IEQROO) planteó un esquema de distribución de candidaturas por bloques de competitividad que, de mantenerse una coalición entre Morena, Partido Verde y Partido del Trabajo en diez municipios, abriría la posibilidad de postular a dos hombres en el grupo de municipios donde esa alianza registra mayor fortaleza electoral.
La diferencia parece técnica, pero sus consecuencias son profundamente políticas.
En el escenario anterior, el bloque de alta competitividad estaba integrado por Benito Juárez, Isla Mujeres y Lázaro Cárdenas. Al tratarse de tres municipios, la distribución contemplaba dos candidaturas femeninas y solamente una masculina.
Con la propuesta difundida recientemente, Puerto Morelos se incorporaría a ese bloque, elevando a cuatro el número de municipios y permitiendo una distribución de dos mujeres y dos hombres.
Esto significa que Cancún ya no tendría que disputar una única candidatura masculina con Isla Mujeres y Lázaro Cárdenas.
El nuevo reparto que cambia el escenario
Bajo el supuesto de que la coalición mantenga la misma integración territorial de 2024, con José María Morelos fuera del convenio, los bloques quedarían distribuidos de la siguiente manera:
Alta competitividad:
- Benito Juárez
- Isla Mujeres
- Lázaro Cárdenas
- Puerto Morelos
Media competitividad:
- Playa del Carmen
- Bacalar
- Tulum
Baja competitividad:
- Felipe Carrillo Puerto
- Cozumel
- Othón P. Blanco
En el primer bloque tendrían que postularse al menos dos mujeres, mientras que en el segundo corresponderían dos candidaturas femeninas y en el tercero al menos una, conforme al esquema descrito en el proyecto.
La modificación podría beneficiar políticamente a Pablo Bustamante, quien ha sido mencionado como uno de los principales aspirantes de la 4T a la presidencia municipal de Benito Juárez.
Sin embargo, para que esa posibilidad se concrete, Morena y sus aliados tendrían que resolver la distribución de candidaturas femeninas en Puerto Morelos, Isla Mujeres y Lázaro Cárdenas.
¿Paridad de género o acomodo político?
El fondo de la discusión no es únicamente cuántas mujeres y hombres deben encabezar las planillas, sino cómo se construyen los bloques que terminan condicionando las postulaciones.
La paridad electoral busca garantizar que las mujeres tengan oportunidades reales de competir, particularmente en municipios donde los partidos cuentan con mayores posibilidades de triunfo.
Por eso, cualquier modificación en la distribución de los bloques tiene consecuencias que van más allá de una operación matemática.
En este caso, incorporar un cuarto municipio al bloque de alta competitividad amplía las combinaciones disponibles para la alianza gobernante y reduce las restricciones que enfrentaban algunos aspirantes masculinos.
El esquema también podría modificar las negociaciones internas en Playa del Carmen, Bacalar, Tulum, Cozumel y Othón P. Blanco, donde el género asignado a cada candidatura dependerá de las decisiones que se adopten en el conjunto de la coalición.
La última palabra todavía no está dicha
Aunque el IEQROO aprobó el 29 de octubre criterios normativos para el registro de candidaturas de 2027, la aplicación concreta de los bloques dependerá de los lineamientos definitivos y de cómo se integren las coaliciones electorales.
Tampoco existe una determinación que otorgue automáticamente la candidatura de Cancún a Pablo Bustamante ni a ningún otro aspirante.
Lo que sí queda claro es que la distribución de género será uno de los factores determinantes en la negociación política de Morena y sus aliados.
Porque en la carrera por las presidencias municipales de 2027 no solamente importarán las encuestas, los acuerdos y las estructuras territoriales. También pesará una decisión aparentemente administrativa: qué municipios quedan dentro de cada bloque de competitividad y cuántos espacios corresponden a mujeres y hombres.
Y en Cancún, esa diferencia podría cambiar el destino de más de una aspiración política.



