TULUM, Quintana Roo.— La falta de medicamentos y apoyos básicos en el sistema de IMSS-Bienestar volvió a exhibir las condiciones de vulnerabilidad que enfrentan pacientes y familias de escasos recursos en Quintana Roo, donde organizaciones civiles denuncian que personas enfermas sobreviven entre recetas sin surtir, tratamientos interrumpidos y gastos que ya no pueden costear.
La Fundación Granito de Arena hizo pública la situación de Don Teófilo Tec Balam, un hombre de 63 años que padece diabetes, perdió la vista y enfrenta problemas de movilidad, pero que desde mayo no recibe insulina, según denunció la agrupación.
Ante la ausencia del medicamento, la familia ha tenido que conseguir por su cuenta jeringas, insumos y parte del tratamiento para evitar un deterioro mayor en su salud, pese a las limitaciones económicas que enfrentan.
“Son casos documentados con recetas sin surtir y evidencias de las necesidades que enfrentan las familias”, denunció la fundación al exigir la intervención inmediata de las autoridades sanitarias.
La organización aseguró que la problemática no es aislada y refleja las dificultades que continúan enfrentando pacientes vulnerables para acceder a medicamentos básicos y atención oportuna dentro del sistema público de salud.
La denuncia también alcanzó el caso de Franklin, un niño de 9 años originario de Akumal que vive con discapacidad visual y que, según la fundación, dejó de recibir un apoyo económico relacionado con programas de bienestar.
La familia del menor busca ahora acceso a herramientas educativas especializadas, particularmente enseñanza del sistema Braille, para evitar que la falta de apoyo institucional limite su desarrollo académico y social.
La situación vuelve a colocar bajo cuestionamiento las condiciones en las que opera el sistema IMSS-Bienestar en diversas regiones del país, donde pacientes y familiares continúan denunciando desabasto de medicamentos, retrasos en tratamientos y dificultades para acceder a atención médica integral.
Mientras el discurso oficial sostiene que el nuevo modelo de salud busca garantizar atención universal y gratuita, organizaciones civiles y familias afectadas aseguran que en la práctica persisten carencias que terminan trasladando el costo de la enfermedad a personas que apenas logran cubrir sus necesidades básicas.
Ante este panorama, la Fundación Granito de Arena exhortó al IMSS-Bienestar, al Sistema DIF y a otras instituciones públicas a revisar ambos casos y brindar atención inmediata a las familias afectadas.
Asimismo, pidió a la ciudadanía visibilizar este tipo de situaciones y solidarizarse con los sectores más vulnerables, al considerar que detrás de cada receta no surtida existe una familia enfrentando sola las consecuencias del abandono institucional.






















