TULUM, Quintana Roo.— Alrededor de 50 motorepartidores se manifestaron la mañana de este jueves frente al Palacio Municipal para denunciar presuntos actos de extorsión y abuso de autoridad, principalmente por parte de elementos de la Policía Estatal.
Durante la protesta, los trabajadores del reparto expresaron su inconformidad ante lo que consideran revisiones arbitrarias y posibles exigencias de dinero por parte de algunos agentes, situación que —aseguraron— ha generado temor entre el gremio.
“Policía que robe en Tulum, lo vamos a amarrar y entregar con todo y patrulla”, advirtieron los manifestantes, quienes señalaron que se mantienen organizados para responder ante cualquier nuevo incidente.
Aunque también mencionaron inconformidades hacia policías municipales y personal vinculado con la Fiscalía, los reclamos se centraron en la corporación estatal. Voceros del grupo indicaron que muchos de los afectados no presentan denuncias por miedo a represalias, lo que dificulta que los casos avancen.
“Si no hay consecuencias, el mismo elemento puede seguir afectando a otros compañeros”, expresó uno de los representantes durante el diálogo con autoridades.
En respuesta, el inspector José Cupul explicó que cuando existe un señalamiento formal se activa un procedimiento interno y, en caso de configurarse un delito, se da vista a la Fiscalía General del Estado. Señaló que para proceder es necesario contar con información específica, como número de patrulla, identificación del elemento, horario y ubicación.
El mando detalló que en la actual administración se han turnado al menos cinco casos a Asuntos Internos y que las unidades cuentan con sistemas de videovigilancia que permiten revisar las actuaciones de los elementos. Añadió que los agentes señalados son rotados mientras se desarrollan las investigaciones y que, de acreditarse responsabilidades, los expedientes son canalizados a la autoridad ministerial.
Las autoridades exhortaron a los motorepartidores a presentar denuncias formales para integrar carpetas de investigación sólidas. Por su parte, los manifestantes reiteraron que no buscan confrontación, pero exigieron garantías para desempeñar su trabajo en condiciones seguras.
La movilización evidenció la tensión existente entre este sector laboral y corporaciones de seguridad en el municipio, en un contexto donde persisten señalamientos sobre prácticas indebidas y la necesidad de fortalecer los mecanismos de supervisión policial.






















