TULUM, Quintana Roo.— Aunque la abeja melipona y su miel han ganado reconocimiento oficial por sus propiedades medicinales y valor cultural, productores de comunidades mayas de Quintana Roo aseguran que el reducido mercado de comercialización continúa siendo uno de los principales obstáculos para mantener viva esta práctica ancestral.
El productor Fernando Cocom, originario de la comunidad de San Juan de Dios, explicó que la miel de melipona sigue siendo un producto artesanal de difícil posicionamiento comercial debido a sus costos de producción y a la limitada difusión que aún existe sobre sus beneficios.
El apicultor destacó que recientemente la abeja melipona recibió reconocimiento en el Diario Oficial de la Federación, donde se resaltó el valor medicinal y cultural de su miel, situación que atribuyó a gestiones impulsadas por la gobernadora Mara Lezama.
De acuerdo con productores locales, este reconocimiento representa un paso importante para fortalecer la conservación y promoción de la meliponicultura en comunidades mayas.
Fernando Cocom señaló que el trabajo con abejas meliponas forma parte de una tradición heredada por generaciones, donde la miel era utilizada principalmente con fines medicinales y de consumo familiar.
Sin embargo, explicó que con el paso del tiempo muchas familias abandonaron esta práctica, provocando una disminución considerable de la meliponicultura en varias comunidades de Quintana Roo.
Ante ese panorama, inició junto con otro productor un proyecto de rescate que comenzó con apenas seis cajas de abejas meliponas. Actualmente, indicó, ya cuentan con cerca de 200 cajas distribuidas en tres meliponarios instalados en San Juan de Dios.
El productor reconoció que el manejo de esta especie requiere cuidados especializados y procesos más delicados que otras formas de apicultura, aunque afirmó que el crecimiento alcanzado demuestra que es posible preservar esta tradición ligada a la cultura maya.
Productores consideran que el reciente reconocimiento federal podría abrir nuevas oportunidades de mercado y generar mayor interés por la miel de melipona, impulsando así la conservación de esta especie ancestral y fortaleciendo la economía de comunidades dedicadas a esta actividad en Quintana Roo.






















