TULUM, Q. Roo.— La pretemporada de captura en la costa de Quintana Roo muestra señales positivas para el sector pesquero ribereño, que hasta el momento acumula cerca de 40 toneladas de producto, impulsado por condiciones ambientales estables y una menor presencia de fenómenos meteorológicos. Los resultados representan un contraste significativo frente a años anteriores, marcados por suspensiones constantes y una baja productividad.
De acuerdo con Don Manuel, representante del sector, la ausencia de los eventos climáticos El Niño y La Niña ha permitido mantener una actividad continua en altamar, reduciendo interrupciones y favoreciendo mejores jornadas de pesca. Aunque la cifra obtenida es similar a la del año pasado, el panorama luce más alentador debido a la estabilidad climática registrada en los primeros días de la temporada.
“Esperamos llegar a unas 60 toneladas al cierre, unas 20 más que el año pasado”, señaló el pescador. Añadió que los precios también muestran una ligera recuperación, alcanzando aproximadamente 260 pesos por tonelada, lo que representa un alivio económico para las cooperativas y familias cuya economía depende de esta actividad.
Persisten retos en infraestructura: el camino costero, en mal estado
Pese al buen inicio, los pescadores enfrentan dificultades operativas, principalmente por el deterioro del camino costero, una vía indispensable para transportar el producto desde las zonas de captura hacia los centros de acopio.
El trayecto, que antes podía realizarse en dos horas, hoy puede duplicar su duración debido a las malas condiciones del camino.
“Está horrible, los camiones sufren mucho. Antes hacíamos dos horas, ahora cuatro”, lamentó Don Manuel, quien advirtió que esta situación encarece la operación, acelera el desgaste de los vehículos y afecta la calidad del producto al retrasar su entrega.
Expectativas positivas, pero con llamados a la atención gubernamental
Los pescadores confían en que la disponibilidad de especies, los precios competitivos y la estabilidad del clima permitan consolidar una temporada favorable, incluso superior a la del año pasado. Sin embargo, insisten en la necesidad urgente de rehabilitar el camino costero, a fin de evitar pérdidas y garantizar que los beneficios de la pesca se reflejen en toda la cadena productiva.
Con la temporada todavía en curso, el sector ribereño mantiene expectativas altas y espera que las buenas condiciones actuales se mantengan en las próximas semanas.






















