JMM.En un movimiento que ha sacudido el panorama político de José María Morelos, Luis Carrillo Góngora, ex candidato del Partido Verde y actual regidor del cabildo, ha hecho pública su renuncia irrevocable a la coordinación municipal y al partido. La decisión, evidencia una serie de críticas dirigidas a la cúpula estatal y refleja un ambiente de descontento político.
Carrillo Góngora agradeció a los ciudadanos de Morelos por su apoyo inquebrantable y resaltó la importancia de la unidad y la determinación en la búsqueda de una verdadera transformación para el municipio. No obstante, su mensaje rápidamente toma un giro crítico al señalar que la dirigencia estatal, encabezada por Renán Sánchez Tajonar, careció de capacidad y voluntad para apoyar al equipo durante las elecciones pasadas. Según el regidor, la falta de respaldo y compromiso por parte de la dirigencia demostró un escaso o nulo interés en fortalecer al partido en el sur del estado, contribuyendo a un retroceso en los avances obtenidos previamente.
El regidor enfatiza que esta falta de liderazgo no solo afecta al partido, sino también a la militancia que representó con orgullo, remarcando que la falta de oficio político de la dirigencia perjudicó el proyecto de transformación que tanto se proclamó. En su renuncia, Carrillo Góngora reafirmó su respaldo a la gobernadora Mara Lezama y a la presidenta electa Claudia Sheinbaum, subrayando su compromiso con los ideales de transformación más allá de las divisiones partidistas.
“José María Morelos merece mucho más”, concluyó, enviando un mensaje claro de que su lucha por el bienestar de la comunidad seguirá, aunque ya no bajo la bandera del Partido Verde.
Este acto de renuncia, acompañado de una fuerte crítica a las estructuras de poder estatales, plantea interrogantes sobre el futuro del partido y sobre la capacidad de sus líderes para unificar y revitalizar su base.
Con la salida de Carrillo Góngora, una figura conocida y reconocida, el Partido Verde enfrenta un nuevo desafío para consolidar su presencia y credibilidad entre los morelenses.






















