Por Mario Castillo Rodríguez
Chetumal.-Al igual que muchos otros destacados políticos chetumaleños, las aspiraciones del hoy presidente de la Gran Comisión del Congreso del Estado, Pedro Flota Alcocer, se han manifestado y son del dominio público, a diferencia de que esta podría ser su última oportunidad de acariciar la candidatura del PRI a la presidencia municipal de Othón P. Blanco.
Así es, la efervescencia grillera deja ver un escenario ad-hoc para el ex líder priista, y los tiempos hablan de lo que se visualiza como “la jach”, es decir, la última o nos vamos.
Y no es que seamos pretenciosos pero el tiempo no pasa en balde y, de esperar tres años más, sería arrojado abanderar una campaña política por todas y cada una de las comunidades del municipio, ante el desgaste que esto representa.
Tampoco significa que pasemos por alto su capacidad de asumir el control ante las difíciles situaciones ya que siempre se ha caracterizado por ser un personaje de arrojo, por tomar el toro por los cuernos para sacar el barco a flote; pero la realidad es que la edad es un factor clave en los tiempos que hoy vivimos en el argot de la política.
Mucho menos puede omitirse que el trabajo realizado como capitán de las huestes tricolores le ha dado a ganar grandes sumas de capital político, y que ha sido anexado a la experiencia acumulada durante su larga carrera en el servicio público.
Marcado por la institucionalidad, solo restará esperar que los tiempos así lo dispongan, pues es más que entendido que tiene las tablas y el perfil necesario para apersonarse en el timón del municipio capitalino que, valga la redundancia, le ha robado el sueño en los últimos procesos locales.
Y el mismo lo ha mencionado, pues aunque descartó hacer públicas sus aspiraciones, dijo que esperará hasta que salga la convocatoria del Partido Revolucionario Institucional para puestos de elección popular; para determinar si participa o no como precandidato a la Presidencia Municipal de Othón P. Blanco.
Así las cosas en este dilema que hoy tiene a Pedro Flota en el “te la bebes o la derramas”, pero lo cierto es que existen por lo menos otras seis figuras –entre hombres y mujeres-, que suenan como posibles candidatos para el ayuntamiento capitalino, aunque a diferencia del titular del Congreso del Estado, están un tanto alejados y desprotegidos de “la mano que mece la cuna”.





















