JMM.-La tradición musical y dancística Mayapax, profundamente arraigada en la cultura de las comunidades mayas, enfrenta un grave riesgo de desaparición si no se toman medidas para preservarla. Así lo expresó el profesor José Guillermo Talavera Lucero, de la licenciatura en Gestión de Desarrollo de las Artes, quien compartió detalles sobre los esfuerzos realizados para revitalizar esta expresión cultural.
La Mayapax, conocida por su riqueza melódica y su conexión con rituales comunitarios, ha tenido una transmisión tradicional basada en la observación y la práctica empírica. Sin embargo, con el paso del tiempo, el número de músicos y danzantes que la interpretan ha disminuido drásticamente. Talavera explicó:
«Hace unos años intentamos fortalecer esta expresión musical mediante talleres en comunidades. Aunque hubo participación, enfrentamos complicaciones, ya que los músicos no aprendieron en talleres formales, sino viendo y practicando junto a otros músicos.»
Dificultades en la transmisión del conocimiento
Una de las mayores dificultades fue la escasez de músicos capacitados para enseñar. Un músico de la comunidad de Copchén accedió a compartir su conocimiento, pero lo hizo siguiendo la tradición oral y práctica, sin formación académica.
«Él decía: ‘Yo ejecuto los instrumentos, y que ellos aprendan viéndome, porque no sé dar clases.’ Decidimos respetar esa forma de transmisión para mantener lo tradicional,» relató Talavera.
Otro problema fue la adquisición de instrumentos musicales. Aunque se fabricaron bombos y tarolas de manera tradicional, no fue posible obtener violines autóctonos, ya que el último artesano que los elaboraba había fallecido, dejando su técnica sin sucesores. Se optó por dotar a los talleres con violines convencionales.
La danza Mayapax y su simbología
En cuanto a la danza, Talavera destacó que no existe una coreografía específica. La danza se aprende de manera espontánea, siguiendo los pasos tradicionales observados en las comunidades.
En FCP, las vaqueras mantienen vivos elementos simbólicos de la tradición, como los adornos de flores y semillas, que representan un agradecimiento a la cosecha.
Sin embargo, el número de grupos de Mayapax ha disminuido notablemente. Según el profesor, hace nueve años aún existían grupos activos en comunidades de Felipe Carrillo Puerto, así como en José María Morelos, particularmente en Sacalaca. Actualmente, pocos grupos permanecen vigentes.
Un llamado a la preservación
El profesor Talavera subrayó la urgencia de revalorar y difundir la Mayapax para evitar su desaparición:
«Si no reconsideramos esta práctica cultural, si no la difundimos y la apoyamos, corremos el riesgo de perder un patrimonio único.»
En la universidad, se han realizado talleres de música y danza Mayapax con el apoyo de músicos tradicionales y maestros como Santiago Sandoval, quien ha creado coreografías inspiradas en los pasos tradicionales. Estas iniciativas buscan generar conciencia y despertar el interés de las nuevas generaciones en preservar esta tradición ancestral.
La Mayapax no es solo una expresión cultural; es un vínculo con la historia y el espíritu colectivo de las comunidades mayas. Su preservación depende de un esfuerzo conjunto entre instituciones, comunidades y gobiernos para mantener viva esta rica herencia.






















