JMM.-Con el sudor en sus frentes, ropa desgastada y un cansancio evidente en sus pasos, decenas de Antorchistas llegaron esta mañana a la Capilla de Guadalupe, un lugar que, con el paso de los años, se ha convertido en un refugio para los peregrinos. Ahí, grupos católicos les ofrecen alimentos, agua y un espacio para descansar, renovando sus fuerzas en su recorrido lleno de fe y devoción.
Entre los peregrinos, un grupo de jóvenes provenientes de Guadalupe Victoria, municipio de Bacalar, destacó por su alegría y cantos. «Venimos desde Ciudad del Carmen, salimos el primero de diciembre y, a pesar de los contratiempos en el camino, gracias a Dios y a la Virgen ya estamos aquí«, compartió Manuel, uno de los caminantes, con una sonrisa que refleja esperanza y agradecimiento.
Manuel, quien lleva 13 años participando en esta tradición, habló de los incidentes a los que se enfrentan. «A veces se poncha una llanta, no conseguimos refacciones y nos quedamos en la carretera, pero seguimos adelante. Las subidas y bajadas, las curvas peligrosas, la lluvia y el sol no nos detienen. Todo lo hacemos por la Virgen Morena y por los motivos personales que nos mueven a participar», explicó con emoción.
La llegada de los peregrinos a cada comunidad es un momento especial. «En lugares como La Pantera, la gente sale a recibirnos con antorchas encendidas. Ver cómo nos esperan es algo muy bonito, nos llena de fuerza. La tradición vive, y el 12 de diciembre, la misa al mediodía es el clímax de nuestro recorrido», añadió.
La fe y la devoción de los Antorchistas son más fuertes que cualquier adversidad. Sus cantos a la Virgen de Guadalupe irrumpieron el silencio de la mañana en José María Morelos, mostrando que su recorrido no solo es un acto de sacrificio físico, sino también una demostración de amor, gratitud y unidad comunitaria.
Mientras descansan en la capilla, sus miradas reflejan cansancio, pero también una firme determinación. Para ellos, cada kilómetro recorrido es una plegaria, cada gota de sudor, una muestra de fe. Y aunque el camino sea difícil, saben que no están solos: la Virgen Morena camina con ellos.






















