Ciudad de México – La directora de Talleres Gráficos de México (TGM), Maribel Aguilera Chairez, se encuentra bajo escrutinio por la creciente preocupación sobre la capacidad de la institución para cumplir con los compromisos adquiridos con el Instituto Nacional Electoral (INE) y diversos Organismos Públicos Locales Electorales (OPLES) para la producción de documentación y materiales electorales para las elecciones de junio de 2024.
A pesar de la importancia crítica de estos materiales para el proceso electoral, Aguilera Chairez ha mantenido una postura reservada frente a los medios de comunicación, evitando responder preguntas directas sobre la capacidad de producción y entrega de TGM. Este silencio ha generado dudas y especulaciones sobre la transparencia y eficiencia de la institución a cargo de la impresión de la documentación electoral.
TGM, que es una instancia de la Secretaría de Gobernación, ha firmado compromisos para producir un total de 430 millones de boletas para 13 OPLES, lo que representa el 82% de la documentación electoral. Sin embargo, la única instalación de TGM en la Ciudad de México enfrenta el desafío de producir esta cantidad masiva de boletas en un plazo limitado, lo que ha levantado preocupaciones sobre la posibilidad de cumplir con los plazos establecidos por la ley electoral.
La ley estipula que todas las boletas deben estar en poder de los Consejos Distritales de todo el país a más tardar el 18 de mayo, 15 días antes de la jornada electoral, lo que pone en relieve la presión sobre TGM para cumplir con estos plazos críticos. A pesar de anunciar que ya ha comenzado la impresión de 317 millones de boletas para la elección federal, la estrategia de Aguilera Chairez para cumplir con todos los compromisos sigue siendo incierta.
La situación se complica aún más con la revelación de que TGM podría necesitar recurrir a la subcontratación para cumplir con sus obligaciones, lo que contradice sus propias políticas y podría comprometer la integridad del proceso electoral. Aunque TGM ha negado la posibilidad de subcontratar, informes indican que ya ha rentado maquinaria y personal a su proveedor favorito, lo que plantea preguntas sobre la transparencia y legalidad de estas acciones.
La capacidad de TGM para entregar todos los materiales electorales a tiempo es crucial para la confianza en el proceso electoral mexicano. Las dudas sobre la capacidad de producción de TGM y la posible subcontratación no solo ponen en riesgo la logística de las elecciones, sino que también podrían afectar la percepción pública de la integridad y fiabilidad del proceso electoral en México.
A medida que se acercan las elecciones, la atención se centra en TGM y su directora, Maribel Aguilera Chairez, quienes deben demostrar su capacidad para cumplir con sus responsabilidades y garantizar que el proceso electoral se desarrolle sin contratiempos. La transparencia y la eficiencia serán clave para mantener la confianza en el sistema electoral de México.






















