Por: Imelda Hernández.
Chetumal.- La comunidad “Menonita” radicada en la zona sur de Quintana Roo y Belice, se encuentran interesados en participar con los gobiernos federal, estatal y municipal en proyectos sustentables para la producción de frutas, verduras, tilapia y conservación del medio ambiente principalmente; aseguró, Holden Mayer, representante de esta comitiva que se encuentra asentada en esta parte de la entidad y el vecino país caribeño.
Explicó que la comunidad “Menonita” en Quintana Roo cuenta con más de 30 años de radicar en diversas comunidades como lo es San Antonio Soda y Bacalar, donde se han identificado plenamente con los habitantes, además de que han realizado intercambios de conocimientos en infraestructura, culturales, agropecuarios, agrícolas e incluso culturales, lo que ha permitido una sana convivencia con la población.
Agregó que situación similar se vive en diversas partes del vecino país de Belice como es el caso de Blue Ckerk, donde se encuentran asentadas unas 2 mil 500 familias, que se dedican a diversas actividades por lo general a la agricultura y ganadería, lo cual les ha generado respeto entre los habitantes de esta nación caribeña, además de que contribuyen al mejoramiento de la economía, ya que la comunidad “Menonita” se dedica a la fabricación y preparación de maquinaria pesada que se utiliza en las zonas urbanas y agrícolas.
Holden Mayer, indicó que en el sur de Quintana Roo existen alrededor de mil 500 familias que se dedican a diversas actividades, afirma que incluso algunos se han casado con gente mexicana, debido a que son gente de paz y bien que no les gusta meterse en problemas, además de no intervenir en la política, esto sin dejar de mencionar que no son aptos a las bebidas embriagantes, mucho menos drogas o alcohol, debido a que su religión se los prohíbe.
Sobre su descendencia, asegura que por lo general no les gusta hablar, ya que algunos aseguran que son Alemanes, Holandeses, Judíos pero la realidad es que son gente de bien que lo único que buscan es vivir en lugares tranquilos y en paz donde nadie se meta con ellos, además de que respetan las costumbres y tradiciones de las personas en las que se encuentran asentados, esto sin dejar de mencionar que están listos para apoyar y participar en cualquier proyecto en el que se les tome en cuenta, además de brindar ayuda en cualquier caso de contingencia.





















