JOSÉ MARÍA MORELOS, Quintana Roo.— Un estudiante originario de la comunidad de Dziuché desarrolla una aplicación basada en inteligencia artificial capaz de traducir en tiempo real conversaciones entre médicos y pacientes hablantes de lengua maya, con el objetivo de reducir las barreras de comunicación en los servicios de salud de comunidades rurales.
El proyecto es impulsado por Santos Natanael Palomo Arévalo, alumno de sexto semestre de Ingeniería en Tecnologías de la Información y Comunicación de la Universidad Intercultural Maya de Quintana Roo (UIMQROO), quien desarrolla esta herramienta como parte de su trabajo de tesis profesional.
La propuesta busca facilitar la comunicación durante las consultas médicas mediante un sistema que traduzca de manera bidireccional entre español y maya, permitiendo que los pacientes expresen con mayor precisión sus síntomas y que el personal médico comprenda adecuadamente la información proporcionada.
Uno de los aspectos más innovadores del proyecto es que la aplicación está diseñada para funcionar sin conexión a internet, una característica pensada para responder a las condiciones de muchas comunidades rurales de Quintana Roo y la Península de Yucatán, donde la conectividad continúa siendo limitada.
De acuerdo con el estudiante, esta funcionalidad permitirá utilizar la herramienta en brigadas de salud, caravanas médicas y centros de atención ubicados en zonas apartadas, donde el acceso a servicios digitales suele ser restringido.
Palomo Arévalo explicó que el principal desafío consiste en aprovechar las nuevas tecnologías para resolver problemas reales que afectan a la población, especialmente en comunidades indígenas donde el idioma puede convertirse en un obstáculo para recibir atención médica oportuna y de calidad.
El joven destacó que la formación recibida en la Universidad Intercultural Maya de Quintana Roo le ha permitido desarrollar las habilidades necesarias para crear soluciones tecnológicas con impacto social y orientadas a las necesidades de las comunidades de la región.
Aunque el proyecto se encuentra enfocado inicialmente en el sector salud, el universitario contempla ampliar sus aplicaciones a otros ámbitos en el futuro, como la educación, la atención ciudadana y los servicios comunitarios, donde la comunicación entre hablantes de maya y español continúa representando un reto cotidiano.
La iniciativa también pone de manifiesto el potencial de la inteligencia artificial para contribuir a la preservación y fortalecimiento de las lenguas originarias, al tiempo que genera herramientas que facilitan la inclusión y el acceso a servicios esenciales para las comunidades indígenas.
Especialistas consideran que proyectos de este tipo pueden convertirse en una valiosa herramienta para mejorar la atención médica intercultural y reducir las brechas de comunicación que aún persisten en diversas regiones del país.






















