Playa del Carmen.-Tras la derrota sufrida el pasado 1 de julio, el ex candidato a la Diputación Federal por el Distrito Electoral 01, Miguel Ramón Martín Azueta, intenta deslindarse y responsabilizar a otros.
Desde que inició actividades proselitistas hubo rechazo a su imagen por los antecedentes. Eso fue ratificado en los comicios con el triunfo de la candidata de Morena, Adriana Teissier Zavala.
Martín Azueta pretende responsabilizar al Gobierno del Estado de su derrota.
La corrupción, quiebre de empresas y violaciones son solo algunos elementos que rodean su desempeño.
La construcción del Muelle de Ultramar en el 2001 sin el aval de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), cuando fungió como presidente municipal de Solidaridad.
El proyecto de creación de rastro quedó abandonado. Los carniceros de Solidaridad tenían que comprar el producto a proveedores de Cancún.
Durante su gestión, fue denunciado por violación a una empleada suya, radicada cómo 529/2000, pero la denuncia no procedió.
En el 2004 creo el periódico “El Quintanarroense”, para el cual obtuvo onerosos convenios. El rumor de “lavado de dinero” siempre estuvo presente. Al cerrar se desentendió de casi 300 ex trabajadores.
El 4 de octubre de 2011 sufrió un supuesto atentado en carretera federal, en el cual su contador Rolando Gómez Carrillo fallecio.
Es insoslayable lo referente a la Averiguación Previa 713/10/2011 por violación en contra de cuatro jóvenes, de los cuales, dos eran hijos de Martín Azueta; la víctima fue una adolescente compañera de clases quien acudió a realizar una tarea de equipo.
La impunidad para beneficio de la familia del ex alcalde se repitió con su hijo Jorge Miguel Martín Álvarez, ex regidor en la administración de Filiberto Martínez Méndez, quien fue acusado de levantar y secuestrar a un mecánico de Cancún para no pagarle sus servicios.
Al término de su administración, fue enviado al Consejo de la Juventud y el Deporte de Quintana Roo (Cojudeq) para que no figurara mucho en la vida política del estado; el paso de Martín Azueta en ese lugar fue gris, pues no hizo nada por los deportistas o la infraestructura deportiva del estado en tres años; y después cedió “la batuta” a su hermano Jorge Alberto Martín Azueta.
Durante la gubernatura de Félix González Canto, recibió la gerencia de la pasteurizadora de leche y queso en Bacalar, en la que el gobierno invirtió 10 millones de pesos para su operación; y de la que no se cumplieron las metas de procesar 30 mil litros de leche diarios, por lo que cerró y los ganaderos nunca recibieron el pago por el producto entregado.
Recientemente perdió uno de los predios que se adjudicó durante su paso por la administración de Solidaridad, mismo que fue rematado en 85 millones 625 mil pesos, derivado del expediente 377/2009 de juicio ordinario civil, promovido por Gilberto Zamudio y Héctor José de los Ríos Medina. El terreno está ubicado en la calle Albatros, frente a la playa de dos mil 553 metros cuadrados.
Tales antecedentes fueron determinantes para la derrota sufrida el pasado 1 de julio.
Aun así insiste en que “el Gobierno del Cambio” fue la causa.





















