El Punto Sobre la i
José María Morelos.— Personal del Consejo Nacional de Fomento Educativo inició este día una protesta indefinida en el municipio, con el objetivo de exigir mejores condiciones salariales y el reconocimiento formal de la labor que desempeñan en comunidades rurales y marginadas.
Antonio Gómez Euan, educador comunitario y uno de los manifestantes, explicó que la movilización no va en contra de la institución, sino que busca visibilizar la realidad que enfrentan quienes llevan educación a zonas donde no llega el sistema escolar tradicional.
“Caminamos bajo el sol para llegar a las comunidades más marginadas donde la SEP no llega, y aun así nuestro trabajo no es reconocido como debería”, expresó.
Ingresos insuficientes y gastos de bolsillo
De acuerdo con los educadores, los apoyos económicos que reciben son mensuales y diferenciados por nivel educativo, con montos que van desde aproximadamente 2 mil 600 pesos en nivel inicial hasta alrededor de 5 mil pesos en nivel básico, cantidades que consideran insuficientes frente a la carga de responsabilidades que asumen.
Gómez Euan señaló que una parte importante de estos recursos se destina a gastos personales para poder impartir clases, como la compra de materiales didácticos, mobiliario y otros insumos básicos.
“De nuestro sueldo compramos materiales, mobiliario y todo lo necesario para que los niños tengan una educación digna”, denunció.
Escuelas con carencias básicas
Los manifestantes también expusieron las condiciones precarias en las que operan muchas escuelas de CONAFE, donde persiste la falta de energía eléctrica, agua potable, sanitarios y mobiliario adecuado, lo que dificulta tanto el desarrollo de las clases como la planeación académica que realizan fuera del horario escolar.
Movimiento de alcance nacional
Finalmente, los educadores indicaron que esta protesta no es un hecho aislado, sino que forma parte de un movimiento nacional, al que se han sumado educadores comunitarios de los 32 estados del país, quienes coinciden en que su labor es fundamental para evitar que niñas y niños de comunidades alejadas queden excluidos del derecho a la educación.
En José María Morelos, la protesta deja en evidencia una contradicción de fondo:
la educación llega a donde nadie más llega, pero quienes la sostienen siguen siendo invisibles.
Ese es el punto sobre la i.
























