Por Edgardo Rodríguez
El huracán «Lisa» impactó la tarde de ayer territorio beliceño, sin embargo, sus efectos se dejaron sentir en la zona sur de Quintana Roo, sobre todo en la ribera del río Hondo dejando más de 5 mil hectáreas de cañales afectadas y por lo menos 150 familias refugiadas en albergues, además de derrumbes sobre la carretera Ucum-La Unión.
Aunque el huracán impactó cerca de las 5 de la tarde las costas Beliceñas, en la zona sur de Quintana Roo los efectos se comenzaron a sentir cerca de las 8 de la noche, pues los vientos no habían sido tan fuertes que dejaron afectadas varias hectáreas de caña de acuerdo con el reporte de los productores de por lo menos 4 ejidos.

Benjamín Gutiérrez Reyes, presidente de la Asociación de Productores de Caña A.C., informó vía telefónica que sí existen afectaciones en el cultivo de caña y aunque se están realizando recorridos para la evaluación de los daños, hasta el momento se puede hablar de por lo menos 5 mil hectáreas afectadas.
«Sí tenemos afectaciones en el cultivo ya que los vientos dejaron prácticamente acostadas las cañas, no tenemos una cifra total ya que el Comité de Producción y Calidad Cañera está realizando los recorridos en las zonas afectadas, pero estamos hablando de por lo menos 5 mil hectáreas afectadas, aunque esta cifra podría aumentar porque hay cañales bajo el agua» advirtió.
Por su parte José Méndez Lainez, delegado de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) sección 36, informó que desde ayer por la noche se reportaron a 150 familias de las comunidades de Esteban B. Calderón, Nueva Revolución y La Unión que habían sido trasladadas a refugios ya que se encontraban en zonas de riesgo.
De igual manera detalló que sobre la carretera Ucum-La Unión en el tramo Rovirosa-Nueva Revolución se registraron derrumbes en la carretera, así como árboles caídos que afectaron parcialmente la vialidad, aunque desde la noche el personal de la CNE y de Protección Civil comenzaron a realizar la limpieza de la carretera.
En tanto que pobladores que se encontraban en los albergues de la Unión y Nueva Revolución, señalaron que fue hasta la madrugada de este jueves cuando personal de Protección Civil Estatal les brindó cobertores y colchonetas para poder dormir.






















