El 30 de octubre marca el inicio de la celebración de Hanal Pixán, el Día de Muertos en la tradición maya. Este día es especial porque está dedicado a las almas de los niños, conocido como U Hanal Paalal, que significa «la comida de los niños». Durante esta fecha, las familias mayas montan altares llenos de ofrendas para los más pequeños que partieron.
Los altares incluyen platillos tradicionales como dulces, frutas, y comidas que les gustaban en vida. Se decora con flores de cempasúchil, velas, cruces y otros elementos sagrados que guían a las almas en su camino de regreso. Estos días están llenos de significado, ya que representan una oportunidad para reencontrarse espiritualmente y honrar el vínculo eterno con sus seres queridos, incluso aquellos que se fueron muy pronto.
La celebración continúa el 1 de noviembre para las almas de los adultos (U Hanal Nucuch Uinicoob) y culmina el 2 de noviembre, en que se honra a todas las almas en el Hanal Pixán general.






















