José María Morelos, Quintana Roo. – En plena temporada de lluvias, las comunidades rurales del municipio de José María Morelos padecen constantes apagones que ponen en riesgo tanto la salud de los habitantes como la economía local.
El líder comunitario de Tabasquito, Marcelo Poot Pat, denunció públicamente a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) por negligencia, falta de personal capacitado y nepotismo en sus contrataciones, lo que –dijo– se refleja en un servicio deficiente que castiga a las familias campesinas.
“Esas interrupciones en el fluido eléctrico han sido constantes, y más ahora con las tormentas. No solo afectan la conservación de medicamentos vitales, también están echando a perder productos en los pequeños negocios. ¿Quién responde por esas pérdidas cuando pasamos más de 24 horas sin luz?”, reclamó Poot Pat.
Riesgo sanitario y pérdidas económicas
El dirigente subrayó la urgencia de contar con medicamentos como el antiviperinopirino, crucial para tratar mordeduras de serpiente en esta temporada, y denunció que los apagones ponen en riesgo la conservación de vacunas y fármacos.
En el sector económico, los cortes de energía provocan la descomposición de alimentos almacenados en neveras y congeladores de tiendas locales, afectando el acceso a productos básicos como carnes frías y lácteos.
Nepotismo y falta de mantenimiento
Poot Pat acusó que la CFE ha llenado sus plantillas con empleados que heredaron sus plazas “por ser hijos de extrabajadores”, sin experiencia ni capacitación profesional:
“Eso es nepotismo, un error grave que hoy estamos pagando los usuarios”, señaló.
A ello se suma la falta de mantenimiento en las líneas de conducción. Vecinos denunciaron que los trabajadores de la paraestatal ni siquiera realizan el desrame de árboles que invaden los cables, lo que ocasiona variaciones de voltaje y daños en electrodomésticos.
Infraestructura obsoleta
El cableado que abastece a la zona de Sabán y comunidades aledañas tiene más de 50 años de antigüedad, diseñado para una época en la que apenas existían electrodomésticos. Hoy, con la generalización del uso de aparatos eléctricos y la creciente demanda de servicios digitales, la infraestructura resulta insuficiente.
Por ello, los pobladores exigen la instalación de una subestación eléctrica o la modernización del cableado, como única salida viable para garantizar un servicio digno.
Movilización social en puerta
La comunidad advirtió que, de no obtener respuesta, organizarán movilizaciones que podrían llegar hasta la Ciudad de México.
“Pagamos puntualmente nuestras cuotas. Si cumplimos, la CFE está obligada a darnos un servicio de calidad. El pueblo está harto y si la CFE no actúa, la zona de Sabán saldrá a manifestar su inconformidad”, enfatizó Poot Pat.
La exigencia es clara: la CFE debe garantizar un suministro eficiente, seguro y justo en las comunidades rurales, o enfrentará una ola de protestas sociales por el hartazgo acumulado durante años de abandono.






















