JMM.-La comunidad rural de Esperanza, perteneciente al municipio de José María Morelos, se encuentra desde hace más de una semana sin servicio de energía eléctrica, lo que ha agravado las condiciones de vida de decenas de familias, según denunció Iginio Ek Dziu, habitante del poblado.
El poblador explicó que el corte de electricidad no sólo afecta el alumbrado y el funcionamiento de electrodomésticos, sino también el abasto de agua, ya que las bombas no pueden operar. “No hay corriente desde hace más de una semana; las madres de familia no pueden moler ni hacer sus alimentos. Tienen que ir a comprar masa o tortillas”, señaló.
Además, el calor nocturno se vuelve insoportable sin ventiladores, mientras que en las tiendas los alimentos refrigerados se descomponen, lo que provoca pérdidas económicas. “Los productos se descongelan, luego se vuelven a congelar cuando regresa la luz, pero ya no sirven y se tienen que vender así o tirar”, lamentó Ek Dziu.
El problema, afirma, no es nuevo. La comunidad ha padecido fallas eléctricas constantes desde hace al menos cinco o seis meses, pero en las últimas semanas la situación se volvió crítica. “Antes, si se iba la luz era por una tormenta, pero ahora ni siquiera llueve y ya no hay energía”, dijo.
Según los testimonios, la red de distribución eléctrica tiene más de 40 años sin recibir mantenimiento. “La cablería que abastece a Esperanza y otras comunidades como San Felipe fue instalada hace 43 años, y ya no tiene capacidad para sostener el servicio. Cualquier movimiento hace que se corte la corriente”, explicó.
Los habitantes exigen la presencia de funcionarios de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para entablar un diálogo directo y establecer compromisos claros. “Queremos que venga el gerente, que nos dé una fecha y que haya un compromiso serio. Nosotros no vamos a detener nada, lo único que pedimos es una solución”, expresó Ek Dziu.
La comunidad ha limpiado ya los accesos para facilitar los trabajos, pero hasta ahora no han recibido respuesta oficial por parte de la paraestatal. La situación sigue afectando la vida diaria de los pobladores, quienes demandan atención urgente.






















