Desde el pasado fin de semana circula en redes un video del gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, “El Bronco”, en el que invita a los cancunenses a votar por Gregorio “Greg” Sánchez Martínez, actual candidato a la alcaldía de Benito Juárez (Cancún), por el novísimo Partido Encuentro Social (PES).
“Greg”, cantante grupero, pastor evangélico y empresario ya está en campaña para ocupar ese cargo por segunda vez, pues gobernó Cancún de 2008 a 2010, mismo que dejó para disputarle al priista Roberto Borge Angulo la gubernatura de 2011 a 2016.
En esa ocasión, los sueños y aspiraciones de “Greg” fueron descarrilados por un proceso judicial por presuntos vínculos con el narcotráfico que lo llevó a la cárcel. Poco después la PGR lo liberó al no poder probar las acusaciones. Greg ya había perdido antes un juicio ante Steve Santander, por negarse a pagar una millonaria suma con la que se financió su campaña en 2008.
En el video, el Bronco asegura que: “Greg es una gran persona y uno de los pocos hombres libres de este país, que puede ofrecer a los benitojuarenses mejores resultados que cualquiera que compita postulado por la partidocracia”.
Por extraño que parezca, el Bronco ignora que, aunque “Greg” insista en autoproclamarse como independiente, su nombre en la boleta electoral del 5 de junio estará bajo el logotipo del Partido Encuentro Social (PES). Igualmente, el polémico Jaime Rodríguez esté desinformado de los posibles pactos que cantante grupero tenga con la familia Villanueva, que es accionista principal de la franquicia del PES en Quintana Roo.
En lo que sí tuvo razón el gobernador de Nuevo León, es en que Sánchez Martínez ha podido elegir a su propio equipo:
Su sobrina Karla Guadalupe Gasca Sánchez, que es la candidata a síndico municipal. Los candidatos a primer y tercer regidor son también sus sobrinos Pablo Figueroa Sánchez y Antonio Sánchez Ruiz, respectivamente.
El candidato a segundo regidor es Adrián Luna López, hermano de Alejandro Luna López, que fuera diputado del PRD en la XIII Legislatura (distrito XI), actualmente regidor del cabildo benitojuarense. Alejandro es, además, esposo de Karina Alfaro Moreno, hija de Greg e integrante del actual consejo municipal de Puerto Morelos, designado a finales del año pasado y que será vigente de enero a septiembre de 2016.
Habrá que revisar, a partir de ahora, nuestra historia para saber si un candidato local, como Greg Sánchez, habría podido posicionar a tantos familiares en una sola elección. Si no hubiera antecedentes, la familia gregoriana, incluida su esposa Niurka Sáliva, candidata del PES por el distrito III al congreso local, ya habrían hecho una nueva página en la historia de Quintana Roo, al rebasar a las prolíficas familias Villanueva, Joaquín, Flota, Magaña, Borge y otras de ilustre nepotismo caribeño.
Con su actual campaña a presidente municipal, “Greg” demuestra su gran capacidad de pragmatismo y adaptación, pues pronto olvidó su condición de perseguido político, de la que tanto se quejaba ante propios y extraños, y regresó a buscar las añoradas mieles del poder.
Quizás el pastor evangélico cancunense lo desconozca, pero, él es uno de los beneficiarios de la democracia electoral, que se empezó a imponer desde la revolución mexicana y se acentuó a finales del siglo pasado, cuando se fortaleció la vida partidista en México.
Es beneficiario también de un país empobrecido y polarizado por la pobreza y sus camarillas regionales, que no quieren democracia ni competencia de ningún tipo.
El bienaventurado “Greg” Sánchez le estaría entonces apostando al abstencionismo, al hartazgo y, paradójicamente, al desencuentro social, que son los parámetros más evidentes y lamentables de una sociedad en donde él ha sido todo un fenómeno mediático y social, desde su incursión política en 2008.
Su apuesta es tan similar a la que hizo Adolfo Hitler en la Alemania nazi; Vicente Fox en un México convulso y ensangrentado, a fines del siglo pasado; y a la que ahora realiza el innombrable Donald Trump, en una sociedad americana deprimida y sin esperanzas.
Al final de cuentas, el apoyo mediático del Bronco para “Greg” no es más que una simulación que promueve la partidocracia mexicana, expandiéndose a través denuevas organizaciones, como el PES, que se registran en los procesos electorales con la consigna no de competir, sino de servir a intereses diversos (y hasta “divinos”, como los que representa el pastor cancunense de inspiración evangélica) y, de paso, servirse ellos mismos de los arreglos con y por el poder.
En su video, Rodríguez Calderón prometió venir a Cancún a hacer campaña junto a “Greg” e invitó a los cancunenses a hacer historia. Pero, ¡qué bonita historia para los cancunenses y qué bonita “raza” para Quintana Roo! ¿O no es así, don Jaime?
También, con citado promocional, el Bronco deja constancia que no apoya la campaña de otros candidatos, como en su momento lo presumió el abanderado de la alianza PAN-PRD a la gubernatura de Quintana Roo.


















