José María Morelos, Quintana Roo.– Productores de ganado menor en este municipio enfrentan momentos de incertidumbre debido a brotes de enfermedades que afectan a sus animales y amenazan la estabilidad económica de sus familias.
Eliodoro Mex Collí, agricultor y criador de borregos en la cabecera municipal, relató que en semanas recientes tuvo que hacer frente a un brote de derriengue, enfermedad transmitida por murciélagos que puede ser letal para el ganado.
“Gracias a Dios solo perdimos tres animalitos, porque actuamos de inmediato. Pero la situación económica nos obliga muchas veces a sacrificar animales para comprar medicinas y alimento. Aun así, la reproducción de los borregos ha sido constante y eso nos da esperanza”, expresó.
A pesar de los desafíos, Mex Collí afirmó que la cría de borregos sigue siendo una alternativa rentable para las familias morelenses. Actualmente, un macho de 30 a 35 kilos puede alcanzar hasta 70 pesos por kilo en el mercado, mientras que un destete de 18 a 20 kilos se comercializa en alrededor de mil pesos.
Sin embargo, el principal reto sigue siendo la aparición de enfermedades, especialmente en temporadas de sequía, cuando el riesgo de transmisión aumenta.
“He visto borreguitos con sangrado en la garganta. Al revisarlos, me doy cuenta de que son mordidas de murciélago. Ese es el vector que nos trajo el problema hace unos meses”, explicó.
Ante este panorama, el productor hizo un llamado a las autoridades estatales y municipales para reforzar los programas de apoyo a la ganadería menor, con acciones que incluyan infraestructura, vacunación, medicina preventiva y asistencia técnica.
“El ganado menor es noble, se alimenta de maleza y ayuda a subsanar las necesidades de muchas familias. Es importante que se creen hatos con apoyo institucional”, destacó.
Mex Collí advirtió que el problema no debe tomarse a la ligera, pues lo que hoy afecta al ganado menor podría extenderse a los bovinos, con consecuencias aún más graves para la economía local.
“No hay que dejarse, hay que estar atentos. Lo que hoy afecta a los borregos también puede llegar al ganado mayor. Por eso es necesario que trabajemos juntos y que las autoridades tomen cartas en el asunto”, concluyó.






















