Comerciantes del ramo reportan bajas ventas y denuncian competencia desleal por parte de fruterías, supermercados y vendedores temporales durante la temporada de Día de Muertos.
Tulum, Quintana Roo.– Lo que en años anteriores era una de las temporadas más fuertes para las florerías de Tulum, hoy se vive con incertidumbre y bajas ventas.
Con la llegada del Día de Muertos, los comercios establecidos enfrentan una competencia desigual frente a supermercados, fruterías y vendedores temporales que aprovechan la demanda de flores para instalarse de forma eventual, sin los mismos costos ni regulaciones.
“Las ventas están muy lentas, frías, y apenas se mueve algo”, expresó Soledad Vargas, propietaria de Florería Lily’s Tulum.
“Ojalá repunte un poco entre el 1 y 2 de noviembre, pero este año ha estado muy difícil. Tal vez lleguemos a un 60 o 70 por ciento de lo que esperábamos”, señaló.
Supermercados y fruterías invaden el mercado
De acuerdo con los comerciantes, la presencia de grandes cadenas comerciales y negocios no especializados ha afectado directamente las ventas de las florerías locales.
“Ya venden macetas, arreglos y todo tipo de flores. También en las fruterías hay cempasúchil, y eso nos quita clientela. Nosotros trabajamos todo el año, pero ellos solo aparecen en estas fechas”, explicó Vargas.
A la competencia desleal se suman los costos operativos que enfrentan los negocios formales: pago de permisos, transporte y mano de obra.
Keren Navarro, propietaria de Florería Keren, destacó que esta situación pone en riesgo la permanencia de los pequeños comercios.
“Las fruterías y los puestos ambulantes no pagan permisos ni tienen los mismos gastos que nosotros. Uno debe cubrir proveedores, transporte y empleados, y eso nos deja con márgenes muy pequeños”, comentó.
Piden apoyo y regulación para el comercio local
Ambas comerciantes coincidieron en que falta regulación y apoyo institucional. Consideran que las autoridades municipales han centrado sus esfuerzos en los eventos culturales y turísticos, mientras el comercio tradicional, que forma parte esencial de la celebración del Día de Muertos, queda rezagado.
“Nosotros somos parte de la festividad: nuestras flores están en cada altar, en cada panteón, pero pareciera que eso no cuenta”, lamentó Vargas.
Tradición, sustento y resistencia
Pese a las dificultades, las floristas mantienen la esperanza de que la comunidad respalde el trabajo artesanal que representa cada ramo y arreglo floral.
“Las tradiciones deben sostener a quienes las hacen posibles”, concluyó Navarro, mientras acomodaba los pétalos de un cempasúchil, símbolo del recuerdo y de la resistencia de los pequeños comercios en Tulum.






















