José María Morelos.— Aunque la Expomor continúa siendo un espacio que genera movimiento económico durante los días de feria, para un sector de los expositores, particularmente artesanos y comerciantes de productos naturales, los beneficios siguen siendo limitados y desiguales frente a otros giros comerciales.
Así lo señaló Cinthia Dávila Sánchez, comerciante del Mercado del Productor y expositora recurrente, quien explicó que ha participado durante varios años en la Expomor, tanto antes como después de la pandemia, lo que le ha permitido constatar que la derrama económica no impacta de la misma manera a todos los sectores.
De acuerdo con la expositora, los comerciantes suelen prepararse con anticipación debido a la alta afluencia de visitantes, especialmente porque muchos restauranteros concentran su venta dentro del recinto ferial y, en algunos casos, incrementan sus precios durante esos días, situación que ya forma parte de la dinámica habitual del evento.
Sin embargo, en el caso de las artesanías y productos elaborados de manera artesanal, los márgenes de maniobra son reducidos. “No podemos subir precios, porque simplemente no se vende. Lo que buscamos es mantener el precio y tratar de alcanzar la ganancia normal”, explicó.
Dávila Sánchez añadió que, pese a que la Expomor se promociona como una plataforma para impulsar a los emprendedores y generar vínculos comerciales, en su experiencia no ha logrado concretar contactos que deriven en oportunidades a largo plazo, como la distribución de sus productos en zonas turísticas o nuevos mercados.
Recordó que en algunas ediciones pasadas, la presencia de funcionarios, invitados especiales y recorridos oficiales por los stands sí se reflejó en un aumento significativo de ventas, por lo que consideró necesario retomar ese tipo de dinámicas.
“Cuando hay recorridos y los funcionarios se acercan a los expositores, se nota el movimiento. Eso ayuda mucho. Si no, muchos visitantes solo pasan de largo”, comentó.
La comerciante consideró que, si el objetivo es fortalecer realmente la economía local, la Expomor debe evolucionar de un escaparate temporal a un espacio que genere oportunidades sostenibles para artesanos y productores, evitando que el mayor beneficio se concentre únicamente en ciertos giros comerciales.






















