Chetumal.-La sustracción del menor Ángel M.P.G. el pasado fin de semana puso al descubierto la ineptitud de la Fiscalía General del Estado (FGE) y no sólo eso, la falta de capacitación, seguimiento de protocolos e incluso la corrupción que se vive al interior de la FGE al frente de Oscar Montes de Oca Rosales como fiscal general del Estado.
Y es que desde el pasado sábado por la mañana cuando el menor de 5 años no era localizado por los padres, acudieron a la FGE para que se activara la “Alerta Amber”, sin embargo, el personal de la FGE tardó varias horas en atenderlos e incluso en un principio se había negado la atención a los familiares ya que en fines de semana no hay personal de guardia en dicha institución.
Las horas pasaron y aunque a través de redes sociales los ciudadanos se organizaron para crear un bloque de búsqueda para localizar al menor, lo cierto es que los policías ministeriales señalaban que supuestamente sí estaban investigando el caso y que no daban a conocer ningún dato debido a la supuesta “secrecía” de las investigaciones.
Fue hasta el lunes por la noche cuando el trabajo de la ciudadanía rindió frutos y lograron resolver el caso ya que obtuvieron información precisa sobre la localización del menor, pues al parecer había sido sustraído por un familiar y entregado a otra familia en radicada en Tzucacab, Yucatán ya que supuestamente el menor sufría de maltrato infantil.
Lo grave del asunto es que ni la FGE o alguna otra instancia pudo resolver la situación y tuvo que ser la ciudadanía la que aportara toda la investigación de campo para poder ubicar al menor desaparecido.
Algunos elementos de la FGE señalaron que fueron los altos mandos de la institución los que se negaron en un principio a darle importancia al caso, pues en el caso de la Policía de Investigación es el grupo de los chilangos el que tiene el control en altos puestos de la Fiscalía al ser cercanos del Fiscal Oscar Montes de Oca.
Incluso algunos aseguraron que en las áreas de inteligencia y peritos, hay directores que no cuentan ni con la licenciatura a fin y sólo tienen la preparatoria, situación grave al ser una institución de procuración de justicia, por lo que la sustracción de un menor puso en jaque y tela de juicio la muy deplorable actuación de Oscar Montes de Oca Rosales al frente de la FGE, así como el “amiguismo” para la colocación de puestos.





















