Pittsburgh.— La cancunense Erika Rojas escribió una página dorada en la historia del fisicoculturismo mexicano al conquistar el North American Championships en la división Wellness Master y llevarse además el título absoluto, triunfo que le otorgó la IFBB Pro Card y el pase directo al Mr. Olympia 2025, el escenario más grande del fisicoculturismo mundial.
Visiblemente emocionada, Erika recordó aquel día como el más importante de su carrera:
“Ese 30 de agosto es el día que nunca olvidaré, el día que me convertí en IFBB Pro Wellness”, expresó entre lágrimas al rememorar los aplausos y la ovación que acompañaron el anuncio de su nombre en Pittsburgh.
Una década de lucha y constancia
Erika comenzó en el fisiconstructivismo hace 12 años en Cancún, enfrentando rutinas interminables, estrictas dietas y competencias nacionales e internacionales donde muchas veces se quedó a un paso de lograr su objetivo.
“Hubo momentos de frustración, de pensar si valía la pena tanto esfuerzo, pero siempre supe que mi momento llegaría”, confesó.
Ese momento finalmente llegó, gracias a su disciplina, constancia y fe.
Camino al Olympia
Actualmente, Erika entrena bajo la guía de la reconocida preparadora brasileña Anne Freitas, quien ha sido fundamental en perfeccionar su condición física y mental rumbo al Mr. Olympia, que se celebrará el 9 de octubre en Las Vegas.
“Anne ha sido clave en este proceso, me ha ayudado a programar cada etapa y a creer aún más en mi capacidad. Juntas vamos paso a paso para presentarnos en Las Vegas con la mejor versión posible”, aseguró la atleta.
En busca de apoyo
Con la clasificación histórica en la mano, Erika también enfrenta otro desafío: reunir patrocinios y apoyos para solventar los gastos rumbo al Olympia.
“Soy una atleta independiente, pero represento a Cancún, a Quintana Roo y a México, y sé que en ese escenario mundial no estaré sola”, afirmó.
Quienes deseen respaldar su preparación pueden contactarla a través de su cuenta de Instagram @ery.reds.iffbpro.
Con esta hazaña, Erika Rojas se convierte en un orgullo deportivo de Cancún y de México, al poner el nombre del país en la élite del fisicoculturismo internacional.





















