TULUM, Quintana Roo.— El discurso oficial de bonanza turística contrasta cada vez más con la realidad que viven decenas de restaurantes en Tulum, donde empresarios reportan caídas de hasta 60 por ciento en ventas, cierres de negocios y una temporada considerada como una de las más complicadas de los últimos años.
Guillermo Fernández, empresario gastronómico con 15 años de experiencia en el destino, aseguró que la crisis comenzó a profundizarse desde 2025 y que la recuperación prometida para este año simplemente no llegó. Según explicó, la llamada temporada alta apenas duró unas semanas antes de que regresara la baja afluencia de visitantes.
“Ha sido una de las temporadas más difíciles que hemos vivido. Estamos aproximadamente un 60 por ciento abajo de las ventas normales, pero los costos siguen igual o más altos. Los compañeros que tienen negocios en la playa están en sus peores momentos, algunos están apenas al 10 por ciento de ocupación”, declaró.
El panorama, dijo, se agrava por los elevados costos operativos que continúan aumentando mientras el flujo turístico disminuye. Licencias, nómina, renta y gastos diarios mantienen presionados a los negocios, muchos de los cuales apenas logran mantenerse abiertos.
De acuerdo con el empresario, entre ocho y quince restaurantes conocidos habrían cerrado recientemente ante la falta de ingresos y la ausencia de apoyos reales para el sector.
Uno de los principales factores señalados por los restauranteros es el avance del sargazo, problema que continúa afectando la imagen de las playas de Tulum, principal atractivo turístico del destino pese a la diversificación de actividades como cenotes y zonas arqueológicas.
Aunque autoridades federales, estatales y municipales han anunciado estrategias y operativos de contención, empresarios consideran que las acciones siguen siendo insuficientes frente a la magnitud del problema y sus impactos económicos.
Fernández pidió una estrategia integral entre los tres niveles de gobierno para enfrentar el recale masivo de sargazo y reforzar la promoción turística del destino antes de que la situación continúe deteriorándose.
“Tiene que haber un plan contra el sargazo a nivel federal, estatal y municipal, porque si no hacemos algo, vamos a seguir viendo años muy difíciles para Tulum”, advirtió.
Hasta ahora, empresarios aseguran que tampoco han recibido incentivos fiscales, descuentos en licencias ni apoyos económicos que les permitan enfrentar la caída de ingresos, mientras crece la preocupación por nuevos cierres y afectaciones al empleo en uno de los destinos turísticos más importantes del Caribe Mexicano.
























