Por: Jorge Carrillo
Chetumal.- En la víspera del cambio de estafeta de la administración estatal y ante las especulaciones sobre relevos en organismos “autónomos” estratégicos para ofrecer resultados que por lo menos modifiquen la percepción ciudadana, como es el caso de la Fiscalía General de Quintana Roo, el secretario general del Sindicato de Trabajadores y Académicos de la Universidad Autónoma de Quintana Roo (UAQROO), Mario Vargas Paredes, sostuvo que “el Rector goza de cabal salud”.
En entrevista exclusiva para El Punto Sobre la I, el dirigente sindical expresó que como se dice en la jerga política y periodística, “el Rector goza de cabal salud”, dada la ancestral costumbre de que, ante el relevo en el Ejecutivo del Estado, extrañamente los titulares de dichos organismos solicitan su renuncia con carácter irrevocable debido a problemas de salud o por así obedecer a sus proyectos personales.
Francisco López Mena, Rector de la Universidad Autónoma de Quintana Roo (UAQROO), designado desde agosto de 2019, deberá cumplir su encargo hasta el 16 de agosto de 2023 de acuerdo con la ley en la materia, el hecho histórico que marca su gestión hasta el momento fue haber logrado la autonomía de la llamada máxima casa de estudios de Quintana Roo.
Quien ocupó el cargo de secretario de Gobierno en la actual administración estatal y, además, fue candidato a gobernador de Quintana Roo en 1998 por el Partido Acción Nacional (PAN), deberá establecer el debido enlace institucional con quien será la nueva titular del Ejecutivo a partir de septiembre próximo, Mara Lezama Espinoza, emanada de la coalición encabezada por el partido Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA).
Vargas Paredes estableció que el ambiente hacia el interior de la UAQROO ante las especulaciones es estable, pues el papel que ha desarrollado el actual rector, fuera de lo que la comunidad universitaria esperaba, ha sido uno de los mejores, atribuido lo anterior, a tres características en su gestión, la primera de ellas, la capacidad de diálogo para lograr la autonomía universitaria, el reconocimiento del sindicato de catedráticos y administrativos, y la honestidad con la que se ha conducido.
En este sentido, añadió que el otro tema se encuentra en la cancha de las nuevas autoridades estatales, porque dijo que la transformación de la que se habla en el régimen de la 4T, hacen pensar que no se entrará en un clima de altibajos, las sorpresas y los golpes bajos que se tuvieron en administraciones anteriores.
“Te estoy hablando en específico del rectorado del Dr. José Luis Pech en donde al nuevo gobernador, en ese entonces, Roberto Borge Angulo se le ocurrió que la universidad era una oficina de la administración pública y echó a perder muchos planes y programas, pero, sobre todo, dañó la voluntad y la dignidad de la universidad al creer que lo que lograba con cambiar al rector era una de sus facultades”, expresó.
Consideró que el siquiera intento de remover al actual rector sería una falta de respeto a la comunidad universitaria y a la propia institución que ahora goza de autonomía, por lo que, si hay que remover al rector, debiera ser la propia comunidad universitaria quien tendría que pronunciarse, no sin antes poner en la balanza que en la actual gestión se están haciendo transformaciones que en 31 años no habían podido lograrse.






















