JMM,.Para Miguel Uc Chí, comerciante de frutas y verduras y campesino originario de JMM, los cambios en el clima no solo se sienten en el calor abrasador de las tardes o en las lluvias inesperadas, sino también en la pérdida de sabiduría ancestral que sus abuelos y bisabuelos solían usar para predecir el tiempo y organizar su vida agrícola.
“Ahora ya no es como antes, el clima ha cambiado mucho y ya no podemos predecirlo como lo hacían nuestros ancestros”, lamenta el productor, quien asegura que la variabilidad climática actual ha superado incluso a los meteorólogos. “Dicen que va a llover y no llueve, o al revés. Todo está muy raro.”
Miguel relata que, en tiempos pasados, los mayas dividían el año en estaciones precisas: meses de lluvia, meses de sol, meses de frío. Con base en ese conocimiento, se preparaban para sembrar, cosechar o descansar la tierra. Este saber ancestral se basaba en la observación detallada de la naturaleza: las nubes, el viento, la posición de la luna y del sol, e incluso las llamadas “cabañuelas”.
“Un abuelo con 80 años podía decirte con exactitud cómo se venía el año, porque tenía la experiencia de observar el clima toda su vida. Yo tengo 52 años y no me atrevo a decir nada con certeza”, reconoce.
Además del cambio climático, Miguel señala la pérdida de vegetación como una causa importante del desajuste ambiental. Asegura que actualmente hay menos del 50% de la vegetación que existía en su infancia. “Antes los árboles daban sombra, refrescaban el ambiente, y ayudaban a atraer la lluvia. Ahora ya no tenemos esa ventilación natural. El calor pasa de una casa a otra”, dice preocupado.
El comerciante atribuye estas transformaciones al “recalentamiento del mundo terráqueo”, al aumento del sargazo en el mar y a la deforestación. “El clima está loco. En la mañana está fresco, al mediodía hace un calor exagerado. Todo está al revés. Todo ha cambiado.”
Sus palabras reflejan la incertidumbre y preocupación de muchos campesinos que ya no pueden confiar ni en los antiguos saberes ni en los pronósticos modernos para guiar su trabajo. Para él, recuperar el respeto por la naturaleza y cuidar la vegetación es esencial para recuperar un equilibrio que parece haberse perdido.






















