JMM.-Miguel Nájera Castillo, integrante del Consejo de Vigilancia del ejido Kilómetro Cincuenta, informó que, como parte de los trabajos de compensación ambiental derivados del proyecto Tren Maya, un grupo de ejidatarios ha sido incluido en un programa de reforestación.
Nájera Castillo explicó que los representantes del ejido han estado gestionando proyectos ante distintas dependencias estatales y federales en busca de beneficios para los más de 800 ejidatarios que conforman esta comunidad. Fue durante ese proceso cuando surgió la invitación al programa de reforestación, impulsado por el gobierno federal, como parte de las acciones compensatorias por el impacto ambiental del tren.
«Este programa surge debido a los daños ocasionados durante la construcción del Tren Maya en distintos ejidos. La reforestación no se realiza necesariamente en las zonas afectadas por el paso del tren, sino en terrenos ejidales donde los propios ejidatarios acepten participar y ceder superficie para estas labores», explicó.
En el caso del ejido Kilómetro Cincuenta, el año pasado se registraron severos incendios forestales que afectaron entre 100 y 200 hectáreas. Por ello, en asamblea se aprobó la participación en el programa y se autorizó la reforestación de entre 250 y 280 hectáreas, tras un proceso técnico y de medición encabezado por especialistas del programa.
Los trabajos de campo comenzaron hace poco más de 15 días, aunque las gestiones, estudios y permisos iniciaron hace varios meses. Actualmente, se están abriendo brechas de 600 metros como parte de la preparación del terreno, y se requiere mano de obra local para continuar con las labores.
“Se está contratando personal y se da prioridad a los ejidatarios que deseen participar, aunque también se ha abierto la convocatoria al público en general”, detalló. El pago diario por jornada de trabajo es de 450 pesos, y los interesados pueden acudir directamente al campamento ubicado frente al hotel Sol Maya.
Finalmente, Nájera Castillo aseguró que el Consejo de Vigilancia está atento para que se cumplan los acuerdos establecidos en la asamblea y que los trabajadores reciban el pago y trato acordado. “No vamos a dejarlos en manos de nadie sin supervisión. Estamos pendientes de que todo se cumpla”, afirmó.






















