JOSÉ MARÍA MORELOS, Quintana Roo.— Lo que comenzó como un proyecto académico terminó convirtiéndose en un emprendimiento que hoy busca generar valor agregado al campo quintanarroense. Pedro Eduardo Pat Can, egresado de la Universidad Intercultural Maya de Quintana Roo (UIMQROO), impulsa una marca enfocada en la producción y transformación de productos derivados de la jamaica.
El joven profesionista, graduado de la carrera de Ingeniería en Sistemas de Producción Agroecológica, explicó que el proyecto denominado “JamiaQroo” surgió como parte de su trabajo de tesis y evolucionó hasta convertirse en una iniciativa productiva que apuesta por la innovación y la comercialización de productos con identidad regional.
Pat Can señaló que inicialmente el proyecto se centró en el cultivo de jamaica, pero posteriormente incorporó procesos de transformación para diversificar la oferta y generar mayores ingresos, evitando depender exclusivamente de la venta de la flor en estado natural.
Actualmente elaboran productos como chamoy de jamaica, fermentados, helados artesanales y mezclas con miel, buscando abrir nuevos mercados para la producción local.
El emprendedor destacó que el proyecto también integra la experiencia familiar en actividades apícolas, incorporando miel de abeja melífera y melipona dentro de una propuesta orientada al aprovechamiento sustentable de los recursos de la región.
“Buscamos demostrar que desde las comunidades rurales también se pueden generar proyectos innovadores que agreguen valor a la producción del campo y generen oportunidades económicas”, expresó.
La iniciativa involucra actualmente a alrededor de diez personas de la comunidad y ha comenzado a participar en eventos de promoción y comercialización en distintos municipios de Quintana Roo.
Entre los próximos objetivos se encuentra consolidar nuevos canales de venta, fortalecer la presencia de la marca y explorar oportunidades dentro del mercado turístico y plataformas digitales.
Pat Can consideró que la combinación de conocimientos académicos, producción sustentable e identidad cultural puede convertirse en una herramienta para impulsar el desarrollo económico de las comunidades rurales.
El caso de JamiaQroo refleja cómo la formación profesional y el emprendimiento pueden convertirse en alternativas para diversificar la economía local y generar oportunidades a partir de los recursos y conocimientos existentes en la Zona Maya de Quintana Roo.






















