Por: Jorge Carrillo
Chetumal.- Con base y fundamento en estudios realizados por el Instituto de Geología de la UNAM, este jueves se difundió un comunicado en el que se advierte que la construcción del Tren Maya y el turismo intensivo, en particular de la Laguna de Bacalar, acabaría con este paraíso de la naturaleza.
La falta de estudios geológicos y de medio ambiente a lo largo de 1,500 kilómetros alrededor de la península de Yucatán, donde se construye el Tren Maya con propósitos que científicos y ecologistas atribuyen a “caprichos del presidente de México”, Andrés Manuel López Obrador, representa un grave ecocidio, aún sin evaluar, pero fatal para el futuro social, natural y económico de esta región del Caribe y parte del Golfo de México, sostiene el comunicado de la Agencia de Información con sede en el estado de Chiapas.
Los periodistas Pascacio Taboada y Jorge Martínez sostienen que “La construcción del Tren Maya es motivo de preocupación, no sólo de habitantes peninsulares, sino de todo el país, con repercusiones en el plano internacional, por el desastre ecológico derivado de la movilización de cientos de kilómetros de suelos calcáreos y el deterioro de un esquema de corrientes de agua del subsuelo, formado por miles de años y que constituye un equilibrio natural de corrientes de agua dulce entre cenotes, cuevas naturales y depósitos de agua”.
Ha empezado a surgir gran preocupación científica y ecológica nacional e internacional, por la destrucción de yacimientos calcáreos donde existen “estromatolitos vivos”, que son los primeros formadores de oxígeno de la atmósfera desde hace más de 3,500 millones de años, de acuerdo con estudios del Instituto de Geología de la UNAM. Este fenómeno ocurre y es notable, principalmente en diversos niveles de la Laguna de Bacalar, Quintana Roo, lo mismo que, con efectos distintos, en el resto de las zonas costeras de Campeche y Yucatán.
Los estudios de los técnicos, investigadores y científicos en esta materia, tanto del Instituto Nacional de Geología de la UNAM, como de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, afirman que los “estromatolitos” son, también, los primeros “formadores” de zonas arréciales, con características similares a los yacimientos de Quintana Roo, se han localizado en Coahuila y Puebla.
Entre otros datos afirman que, en particular que, en la Laguna de Bacalar, el turismo intensivo, la ampliación de comunidades y complejos turísticos de alto impacto, inciden en crecientes niveles de contaminación de este cuerpo lagunar de agua dulce.
A esto, hay que añadir que la construcción del Tren Maya a lo largo de 1,500 kilómetros de zonas costeras de las tres entidades que la conforman, es el principal factor de desastre ecológico en todo el proceso de diseño y construcción.






















