Chetumal.-Un presunto peculado por más de 22 millones de pesos ha salido a la luz en la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA) y la Dirección de Recuperación de Adeudos y Ejecución Fiscal (DRAEF) en Quintana Roo, de acuerdo con denuncias interpuestas por la Dirección Jurídica de la paraestatal ante la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción (FECC).
Las irregularidades detectadas
Auditorías recientes revelaron movimientos irregulares en el Área Contable de CAPA. Según fuentes extraoficiales, tres empleadas, identificadas como «Lupita», «Irene» directora financiera y «Miriam» directora de contabilidad, habrían utilizado recursos públicos para invertir en criptomonedas desde el año pasado, actividad que resultó en pérdidas significativas. La caída en estas inversiones, según los primeros reportes, estaría relacionada con la inestabilidad global derivada de la guerra entre Rusia y Ucrania.
Elementos de la Policía Ministerial acudieron este jueves a las oficinas de CAPA para cotejar documentación y entrevistar a personal clave. Trascendió que una de las implicadas habría confesado su participación en los hechos, señalando a sus compañeras como colaboradoras en la operación.
Por su parte, en la DRAEF se investiga a una empleada, identificada como «Mónica», por presuntamente realizar convenios irregulares de liquidación de adeudos con usuarios que tenían pendientes superiores a los 200 mil pesos, permitiendo que cancelaran sus deudas con montos significativamente menores, sin reportar estos ingresos a la dependencia. Los reportes señalan que los recursos habrían sido desviados y utilizados de forma personal, destacando evidencias en redes sociales relacionadas con viajes al extranjero.
Aunque las investigaciones avanzan con discreción para no alertar a los involucrados, sin embargo, este no es el único caso reportado durante la actual gestión, lo que podría poner en duda la efectividad de los mecanismos de control internos en las dependencias estatales.






















