JMM.-En pleno mes de septiembre, cuando el fervor patriótico debería estar en su punto más alto, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en José María Morelos ha quedado en el centro de una tormenta de críticas, no solo por su deficiente servicio eléctrico, sino también por lo que muchos consideran un desprecio flagrante hacia los símbolos patrios. Desde hace meses, una bandera de México ondea en sus instalaciones en condiciones deplorables: desgarrada, rota y con el color rojo completamente arrancado, un símbolo que representa la sangre derramada por los héroes que forjaron la nación.

Para la comunidad local, esta no es solo una señal de descuido, sino un acto de indiferencia hacia los valores nacionales y hacia los propios habitantes de José María Morelos, quienes ya sufren diariamente por las fallas en el suministro eléctrico. Lo que debería ser un tema fácil de corregir se ha convertido en motivo de indignación, ya que la CFE no ha tomado medidas para reemplazar o reparar la bandera, permitiendo que un símbolo patrio permanezca en ruinas.
Infracción de la Ley y la Indignación Popular
La Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacionales establece claramente que los símbolos patrios deben ser tratados con el máximo respeto. El artículo 7 de dicha ley exige que la bandera sea reemplazada en cuanto se encuentre en mal estado. Además, el artículo 56 prevé sanciones tanto económicas como legales para quienes incumplan con esta obligación. Sin embargo, en el caso de la CFE, parece que estas normativas han sido ignoradas, lo que ha generado mayor molestia entre los habitantes.
Este hecho ha provocado un aluvión de críticas hacia la institución, que ya se encontraba bajo fuego por su servicio inconsistente. La bandera rota se ha convertido en un símbolo del abandono, no solo del respeto a la patria, sino también de la falta de atención y compromiso de la CFE con los ciudadanos.
Una Empresa Bajo la Lupa
El escándalo llega en un momento en que la CFE ya está en la mira por su mal desempeño: cortes de luz frecuentes, atención deficiente a las quejas y una infraestructura que, en lugar de mejorar, parece deteriorarse. La bandera, deteriorada y olvidada, es vista por muchos como una representación visual de la propia CFE, que ha dejado a la población en un estado de frustración y desamparo.
Los habitantes de José María Morelos exigen no solo una pronta reparación y reemplazo de la bandera, sino también mejoras significativas en el servicio eléctrico. Este incidente ha colmado la paciencia de muchos que sienten que la empresa ha dejado de cumplir con su deber de servir a la comunidad.
Un Símbolo de Abandono y Desinterés
El abandono de la bandera por parte de la CFE es un reflejo de un problema más profundo: el desinterés hacia la calidad de vida de los ciudadanos. Permitir que un símbolo patrio ondee en tal estado de deterioro no solo es un insulto a los valores nacionales, sino que envía un mensaje preocupante a la comunidad sobre su importancia y el respeto que merecen. En un país donde los símbolos patrios son motivo de orgullo y unión, el estado de la bandera en las instalaciones de la CFE es percibido como una falta de respeto intolerable.
La CFE se enfrenta ahora a un doble desafío: recuperar la confianza de la población a través de acciones concretas y reparar no solo la bandera que ondea sobre sus instalaciones, sino también el vínculo roto con los ciudadanos que dependen de sus servicios.






















