Tulum, Quintana Roo.— Turistas y residentes denunciaron inconsistencias en el control de acceso al Parque del Jaguar, luego de que visitantes señalaran que se les negó la entrada pese a contar, según indicaron, con documentación que consideraban válida.
El incidente fue reportado por turistas provenientes de Veracruz, quienes explicaron que al llegar al punto de ingreso, personal de taquilla les informó que la identificación presentada no cumplía con los requisitos establecidos.
Versiones contradictorias
De acuerdo con los afectados, previamente consultaron con elementos de seguridad en el área, quienes les indicaron que podrían ingresar aun cuando la licencia de conducir que portaban se encontraba vencida.
Sin embargo, al acudir a la taquilla, la respuesta fue distinta, lo que derivó en inconformidad.
“Unos dicen una cosa y otros dicen algo diferente”, señalaron los visitantes, quienes finalmente no pudieron acceder al parque.
Falta de coordinación y lineamientos claros
El caso generó reacciones entre habitantes de Tulum que se encontraban en el sitio, quienes atribuyeron este tipo de situaciones a la falta de coordinación entre el personal y a la ausencia de criterios uniformes para el ingreso.
Algunos residentes indicaron que este tipo de inconsistencias no es aislado y que se ha presentado en otras ocasiones, generando confusión entre visitantes y locales.
Impacto en la experiencia turística
El Parque del Jaguar, ubicado en una de las zonas de mayor afluencia turística del municipio, recibe diariamente a visitantes nacionales y extranjeros interesados en recorrer sus senderos y áreas de conservación.
Ante estos señalamientos, usuarios han insistido en la necesidad de establecer reglas claras de acceso, mejorar la información disponible y garantizar que el personal aplique criterios uniformes.
Señalamientos sobre trato al visitante
Además de la desinformación, algunos visitantes señalaron presuntos malos tratos por parte del personal encargado del ingreso, situación que consideran afecta la imagen del destino.
El caso pone nuevamente sobre la mesa la necesidad de mejorar la atención al visitante en uno de los principales atractivos de Tulum, en un contexto donde la actividad turística es fundamental para la economía local.






















