CANCÚN, Quintana Roo.— Lo que comenzó como el esfuerzo de un pequeño grupo de practicantes de artes marciales en la década de los noventa se convirtió con el paso de los años en uno de los movimientos deportivos más importantes de Quintana Roo. A unos meses de celebrarse los 30 años del Hapkido en Cancún y una nueva edición del Cancún Open, su fundador, Iván Campos Sanders, recuerda los inicios de una disciplina que logró abrirse camino en el estado.
“Cuando llegué a Cancún a mediados de los años noventa, el Hapkido era prácticamente desconocido en la ciudad. Comenzamos con pocos alumnos, mucho entusiasmo y la ilusión de compartir un arte marcial que además de defensa personal forma personas”, relató.
El crecimiento de las artes marciales en Quintana Roo tomó impulso en 1998 con la creación de la Unión de Artes Marciales (UDAM), organización integrada por maestros como Ismael Sacramento, Nibardo Sánchez, Wilbert Caamal, Eduardo Ramírez e Iván Campos Sanders, quienes decidieron unir esfuerzos para promover la convivencia y competencia entre distintas disciplinas.
El emblemático gimnasio Kuchil Baxal se convirtió entonces en el escenario de los primeros torneos abiertos, donde atletas de diversas escuelas comenzaron a compartir experiencias y elevar el nivel competitivo de las artes marciales en la entidad.
Mientras esos eventos ganaban reconocimiento, el Hapkido también avanzaba en su consolidación. En 1999, Iván Campos graduó a la primera generación de cinturones negros formados en Cancún. Varios de ellos, entre los que destacan Raymundo Cruz, Eduardo Núñez, Carlos Sandoval y Carlos Reyes, continuaron su preparación hasta convertirse en instructores y fundar nuevas academias.
La expansión de las artes marciales en el estado no se limitó al Hapkido. Durante esos años también crecieron disciplinas como Taekwondo, Lima Lama y Jiujitsu, impulsadas por maestros reconocidos que contribuyeron al desarrollo deportivo de Quintana Roo.
Con el paso del tiempo, aquellos torneos realizados en el Kuchil Baxal evolucionaron hasta convertirse en el Cancún Open, una competencia que actualmente reúne a exponentes de distintos estados del país e incluso del extranjero.
Para Iván Campos Sanders, el crecimiento alcanzado representa el resultado de años de trabajo, disciplina y perseverancia.
“Ver todo lo que ha crecido el Hapkido en Quintana Roo es motivo de orgullo”, afirmó.
El próximo Panamericano de Hapkido y Abierto de Artes Marciales tendrá un significado especial para la comunidad marcial, ya que además de la competencia deportiva servirá para conmemorar tres décadas de historia, reconocer a quienes impulsaron la disciplina desde sus inicios y motivar a las nuevas generaciones a continuar fortaleciendo este legado.
A casi 30 años de su llegada a Cancún, el Hapkido se mantiene vigente como una de las disciplinas con mayor crecimiento en la región, consolidando una comunidad deportiva que nació de un sueño y que hoy forma parte de la historia de las artes marciales en Quintana Roo.























