Mientras se niega la existencia de campañas de promoción pagada, la Biblioteca de Anuncios de Meta exhibe inversiones para difundir la imagen de aspirantes políticos en Othón P. Blanco. Alerta 4T del Sur, Pulso Morena Sur y Sin Vueltas aparecen como responsables de anuncios cuyo financiamiento final sigue sin esclarecerse.
Por ABC
Chetumal, Quintana Roo.— La carrera política rumbo a las elecciones de 2027 en Othón P. Blanco ya comenzó a mover dinero en las redes sociales. Aunque todavía falta para que se definan las candidaturas, diversas páginas de Facebook están pagando anuncios para colocar nombres, imágenes y mensajes políticos frente a miles de usuarios.
Y los registros públicos de Meta dejan algo claro: Nabil Eljure Terrazas no es el único personaje que aparece en esta modalidad de publicidad.
A las páginas Alerta 4T del Sur y Pulso Morena Sur, que difunden mensajes favorables a Eljure, se suma Sin Vueltas, con publicidad relacionada con Alex Alamilla, otro de los perfiles mencionados en el escenario político de Othón P. Blanco.
La diferencia entre una publicación ordinaria y estos contenidos es que alguien está pagando para ampliar su distribución.
Los anuncios tienen identificadores, fechas de circulación, rangos de inversión y estimaciones de impresiones. No se trata de publicaciones que simplemente alcanzaron popularidad de manera orgánica.
Son contenidos promocionados mediante la plataforma publicitaria de Meta.
Sin embargo, existe una pregunta que ninguna de las capturas disponibles permite responder: ¿quién proporciona realmente el dinero para financiar estas campañas?
Dos páginas promocionan a Nabil Eljure
El seguimiento a la publicidad política en Facebook permitió identificar nuevas pautas de las páginas Alerta 4T del Sur y Pulso Morena Sur, ambas con mensajes favorables a Nabil Eljure Terrazas.
En los registros correspondientes al 4 de noviembre de 2026 aparecen cuatro anuncios activos, dos por cada página.
Cada anuncio reportaba, al momento de las capturas, un gasto de entre 600 y 699 pesos, para una inversión conjunta de entre 2 mil 400 y 2 mil 796 pesos.
Las cuatro publicaciones registraban entre 45 mil y 50 mil impresiones cada una, lo que representa entre 180 mil y 200 mil impresiones acumuladas.
Es importante precisar que las impresiones no equivalen a personas distintas: un mismo usuario puede recibir un anuncio varias veces.
Uno de los contenidos de Alerta 4T del Sur utiliza una supuesta encuesta de Statistical Research Corporation (SRC) para colocar a Eljure en primer lugar entre los perfiles de Morena para la presidencia municipal de Othón P. Blanco.
La publicación atribuye a Eljure una preferencia de 23.2 por ciento, seguido de Luis Gamero con 22.3 por ciento y Elda Xix con 19.4 por ciento.
La autenticidad, metodología, universo de estudio y condiciones de levantamiento de esa encuesta requieren verificación independiente. Su aparición en un anuncio pagado no demuestra, por sí misma, que se trate de un ejercicio demoscópico confiable.
El segundo anuncio de la misma página presenta a Eljure como una figura de cercanía y continuidad política.
En tanto, Pulso Morena Sur utiliza mensajes como «Nabil Eljure es honestidad y cercanía para Chetumal» y «Nabil Eljure es la continuidad de la transformación chetumaleña».
Los contenidos tienen una orientación favorable al aspirante y buscan asociar su imagen con atributos positivos.
No obstante, que las páginas promuevan su figura no acredita automáticamente que Eljure haya contratado los anuncios o que su equipo político esté proporcionando los recursos.
Sin Vueltas también paga publicidad sobre Alex Alamilla
La revisión de la Biblioteca de Anuncios de Meta revela que la actividad publicitaria no se limita a Nabil Eljure.
La página Sin Vueltas también aparece como pagadora de un anuncio relacionado con Alex Alamilla.
El registro, identificado con el número 1104801219222016, señala que la publicidad comenzó a circular el 2 de noviembre de 2026 en Facebook e Instagram.
Al momento de la captura, Meta reportaba una inversión de entre 900 y 999 pesos, con un alcance expresado en 25 mil a 30 mil impresiones.
El contenido muestra la imagen de Alamilla y plantea:
«Detrás de cada nombre hay una historia. Detrás de cada trayectoria, un camino recorrido. Y en política, conocer el contexto también importa. Sin vueltas, ¿conoces realmente a Alex Alamilla?».
La publicación utiliza un formato audiovisual para llamar la atención sobre su trayectoria política.
A diferencia de los anuncios identificados a favor de Eljure, el texto visible de Sin Vueltas no permite establecer por sí solo si la intención del video es promover, cuestionar o examinar críticamente a Alamilla.
Para determinarlo sería necesario revisar la pieza audiovisual completa.
Lo que sí está documentado es que la página destinó recursos económicos a difundir contenido sobre este personaje político.
Y eso amplía el panorama de la publicidad pagada que circula alrededor de los perfiles de Othón P. Blanco rumbo a 2027.
Cinco anuncios y hasta 3 mil 795 pesos en las capturas recientes
Los cinco anuncios identificados en las capturas recientes permiten establecer un gasto conjunto de entre 3 mil 300 y 3 mil 795 pesos.
De esa cantidad, entre 2 mil 400 y 2 mil 796 pesos corresponden a los cuatro anuncios favorables a Nabil Eljure, mientras que entre 900 y 999 pesos pertenecen al anuncio de Sin Vueltas relacionado con Alex Alamilla.
En conjunto, las publicaciones registraban entre 205 mil y 230 mil impresiones.
Estas cantidades representan únicamente una fotografía del gasto reportado al momento de las capturas.
No constituyen el costo definitivo de las campañas ni permiten calcular la inversión total de cada página durante 2026.
Además, investigaciones anteriores de este medio ya habían documentado otras pautas de Alerta 4T del Sur y Pulso Morena Sur.
Por ello, cualquier cálculo acumulado debe contrastarse con los identificadores de cada anuncio para evitar duplicaciones.
Páginas que pagan, aspirantes que aparecen y financiadores que no se conocen
El elemento más relevante de esta investigación no es solamente cuánto se ha gastado, sino la falta de claridad sobre quién está detrás de los recursos.
En los registros revisados, Meta identifica a Alerta 4T del Sur, Pulso Morena Sur y Sin Vueltas como pagadores de sus respectivos anuncios.
Pero el nombre de una página no necesariamente identifica a la persona física o moral que aporta finalmente el dinero.
Tampoco permite conocer si existen acuerdos con los políticos mencionados, sus colaboradores o alguna organización externa.
Son preguntas que requieren investigación adicional.
La coincidencia de anuncios favorables a un mismo aspirante, como ocurre con Eljure, justifica examinar si existe alguna estrategia coordinada de comunicación.
Pero esa coordinación no puede darse por acreditada únicamente porque las publicaciones compartan fechas o mensajes similares.
En el caso de Alamilla, también es necesario establecer la naturaleza del contenido antes de atribuirle un beneficio político.
La publicidad pagada está documentada. La identidad de los financiadores finales, no.
¿Promoción política anticipada?
La aparición de estos anuncios también abre un debate sobre los límites de la promoción de figuras políticas antes de las etapas formales del proceso electoral.
La legislación electoral contempla reglas para los actos anticipados de precampaña y campaña, así como obligaciones de fiscalización en los supuestos correspondientes.
Sin embargo, no toda publicación pagada que menciona a un político constituye automáticamente una infracción electoral.
Para determinar si existe alguna irregularidad deben analizarse el contenido completo, el contexto, la temporalidad, la posible solicitud de apoyo electoral y los demás elementos exigidos por la normativa y los criterios jurisdiccionales aplicables.
También tendría que establecerse si los gastos son atribuibles a algún aspirante, partido o tercero vinculado con ellos.
Esa valoración corresponde a las autoridades electorales competentes, no a una conclusión basada únicamente en capturas de pantalla.
Pero el hecho de que todavía no exista una resolución sobre posibles irregularidades tampoco elimina el interés público de conocer cómo se está financiando la difusión de imágenes políticas.
La disputa por Othón P. Blanco también se libra en Facebook
La presidencia municipal de Othón P. Blanco será uno de los espacios de competencia política rumbo a 2027.
Los antecedentes electorales, el desgaste de las administraciones y la presencia de distintos grupos dentro de Morena hacen que la definición de candidaturas despierte especial interés.
En ese escenario, las redes sociales se han convertido en un instrumento para posicionar nombres antes de que los partidos resuelvan sus procesos internos.
Las páginas que pagan publicidad pueden contribuir a instalar determinados perfiles en la conversación pública, asociarlos con atributos positivos o difundir contenidos que influyan en la percepción de los ciudadanos.
Y cuando esos mensajes se multiplican mediante inversiones económicas, la transparencia sobre su financiamiento adquiere relevancia.
Los ciudadanos tienen derecho a saber cuándo están viendo publicidad y quién aparece como responsable de pagarla.
También resulta legítimo preguntar si detrás de esas páginas existen intereses políticos que no se identifican públicamente.
La evidencia está en Meta; las explicaciones siguen pendientes
Las capturas de la Biblioteca de Anuncios permiten comprobar que existen pagos para difundir contenidos políticos relacionados con Nabil Eljure y Alex Alamilla.
También permiten identificar a las páginas que figuran como pagadoras, los importes reportados y las fechas de circulación.
Lo que no permiten demostrar, por ahora, es que los propios personajes políticos hayan financiado o autorizado esas publicaciones.
Esa distinción es fundamental.
Pero igualmente importante es evitar que una negativa general sobre la existencia de publicidad pagada borre un hecho verificable: hay páginas invirtiendo dinero para distribuir contenido sobre quienes aparecen en la disputa política de Othón P. Blanco.
La discusión ya no debería limitarse a negar o reconocer las pautas.
Debería centrarse en explicar quién las financia, qué relación mantienen los responsables de las páginas con los actores políticos y si los recursos están sujetos a alguna obligación de fiscalización.
Porque la promoción política en redes sociales no deja de ser publicidad solamente porque el nombre del aspirante no aparezca en el apartado «Pagado por».
En Othón P. Blanco, la carrera por 2027 ya se está disputando también con dinero en Facebook. Y mientras los anuncios son públicos, el origen final de los recursos continúa siendo la gran interrogante.



