Ciudad de México.— En un contexto de alta informalidad laboral y presiones económicas nacionales e internacionales, Fernando Salgado Delgado afirmó que la Confederación de Trabajadores de México (CTM) debe recuperar su papel como primera red de protección social para las y los trabajadores del país.
El aspirante a la dirigencia nacional para el periodo 2026-2032 advirtió que, con más del 54% de las personas trabajadoras en la informalidad, la central obrera enfrenta el reto de volver a ser un referente en la defensa de derechos laborales y estabilidad en el empleo.
Empleo en riesgo y entorno frágil
Salgado señaló que la pérdida de más de mil 900 empleos en el sector automotriz en Coahuila es una señal de alerta sobre la fragilidad del entorno laboral.
“Todo tsunami económico comienza con el recorte de empleos”, expresó, al advertir que, sin una representación sindical sólida y técnicamente preparada, los riesgos podrían ampliarse en distintos sectores productivos.
Entre los desafíos inmediatos, mencionó la reducción de la jornada laboral a 40 horas sin ajustes salariales y la necesidad de fortalecer la igualdad laboral efectiva, particularmente para madres solteras, adultos mayores y jóvenes que buscan incorporarse al mercado laboral.
Llamado a unidad y apego a estatutos
En el marco del relevo en la dirigencia nacional de la CTM, Salgado hizo un llamado a que el proceso se conduzca con madurez política, unidad y estricto apego a los estatutos.
Sostuvo que el nuevo liderazgo debe surgir de un proceso ordenado e institucional, con participación plena de los sindicatos afiliados y voto secreto en urnas, para dotar de legitimidad a la dirigencia en un momento que calificó como de “alta vulnerabilidad laboral”.
Asimismo, cuestionó la actual convocatoria y el padrón, al considerar que presentan irregularidades, por lo que pidió revisar el procedimiento para garantizar la participación democrática de todos los sindicatos.
Finalmente, planteó que el próximo dirigente debe enfocarse exclusivamente en coordinar y representar a la organización, sin buscar reelección ni cargos políticos, priorizando los intereses colectivos por encima de aspiraciones personales.
El proceso interno en la CTM se desarrolla en un escenario marcado por ajustes productivos, presiones comerciales y reformas laborales en discusión, lo que coloca a la central obrera ante una etapa clave para redefinir su papel en el sindicalismo mexicano.





















