Todo es cuestión del color del cristal con que se mira.
Chetumal.- Como vulgar hampón de siete suelas, ha sembrado (Aníbal Montalvo Pérez ) una campaña de terror y hostigamiento laboral contra docentes y maestros de los conalep Quintana Roo y es que las amenazas de «partirle la madre» a quienes estén en su contra cobraron un giro inusitado el sábado 19 de noviembre cuando su brazo derecho (en negocios turbios) Arturo Acevedo Castillo fue perseguido y ejecutado a balazos en Playa del Carmen.
Arturo Acevedo, era además de incondicional suyo; tapadera de negocios chuecos y pestilentes cocinados al amparo de la corrupción al interior del conalep, donde casualmente sólo allegados suyos y recomendados son los que gozan de los mejores sueldos, plazas y prestaciones.
La ejecución de Acevedo Castillo, que el día de su ejecución era coordinador del conalep zona norte y además era director del conalep en Cozumel no es coincidencia ya que el achichincle e íntimo de Aníbal, gozaba de vehículo oficial y todas las bendiciones que otorga el sistema de gobierno a través del subsistema educativo y donde «casualmente» allegados de la ex secretaria de educación (Ana Vázquez Jiménez).
Aunque la violenta ejecución de Acevedo Castillo quiera achacarse «al comando armado del crimen organizado» es claro y evidente que alcanzar a un «maestro» del conalep no deja de vincularse a la podredumbre que Aníbal Montalvo auspicia al interior de los planteles y donde en algunos casos se alzan voces que refieren la venta y consumo de drogas, administradas por los incondicionales del director general de conalep en Quintana Roo.
Vale decir que maestros y docentes han denunciado decenas de veces este tipo de actividades, abusos, arbitrariedades, excesos y nadie hasta el momento parece interesarse en sanear la manzana podrida.
En este contexto es que Montalvo Pérez, se siente intocable y hasta ha despotricando atrocidades contra la actual gobernadora.






















