TULUM, Quintana Roo.— Un cocodrilo de aproximadamente dos metros de longitud fue detectado entre acumulaciones de sargazo en una playa de la zona de Caleta Tankah, generando preocupación entre trabajadores de un hotel que realizaban labores de limpieza en el lugar.
De acuerdo con empleados del centro de hospedaje, el reptil emergió de manera repentina mientras realizaban la recolección de la macroalga acumulada en la orilla, permaneciendo durante algunos minutos sobre el sargazo antes de retirarse por sus propios medios.
Los trabajadores señalaron que la presencia del animal pasó desapercibida inicialmente debido a la gran cantidad de alga marina acumulada en la playa, situación que incrementó la preocupación por los riesgos que podrían enfrentar durante las jornadas de limpieza.
Tras el hallazgo, se solicitó apoyo a las autoridades correspondientes; sin embargo, cuando personal acudió al sitio, el cocodrilo ya se había desplazado hacia otra zona, por lo que no fue necesario implementar maniobras de captura o reubicación.
Aunque las actividades continuaron con normalidad, empleados manifestaron inquietud ante la posibilidad de que otros ejemplares de fauna silvestre permanezcan ocultos entre las acumulaciones de sargazo que actualmente afectan diversos puntos del litoral de Tulum.
La presencia de cocodrilos en áreas costeras del municipio no es considerada un fenómeno inusual debido a la cercanía entre playas, manglares, lagunas y cenotes, ecosistemas que forman parte del hábitat natural de esta especie.
Uno de los casos más recordados ocurrió en el Cenote Manatí, donde un visitante resultó lesionado tras un incidente con un cocodrilo. Posteriormente, autoridades ambientales reforzaron medidas de protección y restringieron actividades turísticas relacionadas con la interacción directa con estos reptiles.
Especialistas recomiendan mantener distancia ante cualquier avistamiento, evitar alimentar o intentar acercarse a los ejemplares y reportar de inmediato su presencia a las autoridades competentes para garantizar tanto la seguridad de las personas como la conservación de la fauna silvestre.
El incidente ocurre en medio de una intensa temporada de arribo de sargazo en las costas de Tulum, donde brigadas de limpieza mantienen trabajos permanentes para retirar la macroalga y preservar las condiciones de las playas.























