Cobá, Quintana Roo.— La zona arqueológica de Cobá enfrenta una fuerte disminución en la actividad turística, con niveles de operación que apenas alcanzan entre el 10 y el 20 por ciento, de acuerdo con prestadores de servicios locales.

Guías de la comunidad atribuyen esta caída a los cambios en esquemas de acceso, costos y restricciones en el Parque del Jaguar, en Tulum, lo que —aseguran— ha modificado rutas de agencias y reducido la llegada de visitantes.
baja afluencia
Elías May Ascorra, presidente de la agrupación de guías de Cobá, explicó que la baja demanda ha obligado a reducir jornadas laborales.
“Nos turnamos porque no conviene estar todos aquí sin gente”, señaló.
Actualmente, solo una parte de los 17 guías activos acude diariamente al sitio, mientras otros buscan ingresos alternos.
cambio en rutas turísticas
Prestadores de servicios indicaron que agencias de viaje han dejado de ofrecer paquetes combinados Cobá–Tulum, optando por redirigir a turistas hacia destinos como Chichén Itzá.
Este ajuste ha impactado directamente en la economía local, que dependía de ese flujo constante de visitantes.
otros factores
Además de los costos, los guías mencionan:
- Percepción de inseguridad en Tulum
- Reportes de abusos a turistas
- Presencia de sargazo
Como elementos que influyen en la decisión de viaje.
turismo reducido
El flujo actual se compone principalmente de turismo nacional y algunos visitantes internacionales, aunque en cifras considerablemente menores a temporadas anteriores.






















