TULUM .- La transformación del acceso a la Zona Arqueológica de Tulum tras la implementación del proyecto federal “Parque del Jaguar” ha provocado el cierre de varios negocios históricos, entre ellos uno de los locales de artesanías más antiguos y emblemáticos del lugar.
El establecimiento, fundado hace 38 años y dedicado a la venta de artesanías mexicanas, bajó la cortina definitivamente debido a la drástica disminución en la afluencia de turistas. Este caso se ha convertido en símbolo del impacto económico que están enfrentando los pequeños y medianos comerciantes de la zona.
El nuevo esquema de acceso incluye un costo elevado de entrada, lo que ha reducido significativamente el número de visitantes que recorren el área comercial contigua al sitio arqueológico. Esto ha afectado a quienes dependen del flujo constante de turistas que solían detenerse a comprar recuerdos al salir de la zona.
Desde junio, al menos cinco negocios han cerrado, entre ellos pequeños locales y franquicias internacionales como Starbucks, lo que da cuenta de la gravedad de la situación económica. Los comerciantes aseguran que no fueron consultados ni considerados al diseñarse el proyecto, y ahora muchos sobreviven con ventas esporádicas, mientras otros no logran sostener sus operaciones.
“Nosotros dependemos del paso del turista, del que sale de la zona arqueológica y se lleva algo de recuerdo. Eso se acabó. El turismo sigue llegando a Tulum, pero ya no pasa por aquí”, explicó un locatario que aún mantiene abierto su negocio con la esperanza de que las autoridades reconsideren las condiciones actuales.
Entre las víctimas económicas de esta reconfiguración turística está Don Alejandro Barrios, pionero en la venta de artesanías. “Era mi vida. Aquí crecieron mis hijos y aquí hice mi historia, pero ya no pudimos más”, expresó con tristeza tras el cierre definitivo de su local.
Los comerciantes advierten que, de no implementarse estrategias que equilibren la conservación ambiental con el bienestar económico local, podrían continuar los cierres y la pérdida de empleos. Piden establecer un diálogo con las autoridades para buscar soluciones conjuntas que eviten el deterioro de la actividad comercial en esta zona que, por décadas, ha sido parte esencial de la identidad cultural y turística de Tulum.






















