El Punto Sobre la i
José María Morelos.— La Dirección de Seguridad Pública municipal reconoció una realidad incómoda: varias casetas de vigilancia se encuentran en condiciones de abandono y con limitada utilidad operativa, producto de su ubicación actual y de la falta de inversión para su mantenimiento y rehabilitación.
El director de Seguridad Pública, Vicente Pech Zapata, informó que recientemente se realizó un recorrido de supervisión para evaluar el estado físico y funcional de estas estructuras, muchas de las cuales fueron instaladas cuando las zonas aún no estaban urbanizadas y hoy han quedado prácticamente absorbidas por el área céntrica del municipio.
El funcionario explicó que desde hace dos años se han presentado proyectos ante instancias correspondientes para gestionar recursos destinados a su rehabilitación o reactivación; sin embargo, ninguno ha sido aprobado, lo que mantiene a las casetas en una especie de limbo administrativo que impide cualquier intervención formal.
Seis de diez: una calificación que dice mucho
Como parte de la evaluación interna, las casetas obtuvieron una calificación de seis sobre diez en términos de utilidad, debido a que su localización actual reduce su efectividad preventiva y limita su valor estratégico en materia de seguridad pública.
A este panorama se suma la falta de personal, especialmente durante periodos vacacionales, lo que dificulta asignar elementos de manera permanente a estos puntos. No obstante, Pech Zapata aseguró que la cobertura general de seguridad en el municipio se mantiene, a través de otros esquemas operativos.
Actualmente, el municipio cuenta con cuatro casetas de seguridad, y el director adelantó que este año se insistirá nuevamente en la gestión de proyectos, con el objetivo de evitar que estas infraestructuras queden en el abandono definitivo y puedan recuperar su función comunitaria.
El diagnóstico está hecho.
La pregunta ahora es si habrá voluntad y recursos para pasar del reconocimiento del problema a la solución.
Porque en seguridad, la infraestructura que no funciona también comunica abandono.
Ese es el punto sobre la i.






















