A la par con su crecimiento económico y turístico, hoy Cancún se convierte en el epicentro de la política estatal debido a que en ella radica casi la mitad de los quintanarroenses que el próximo 5 de junio elegirán al gobernador, al presidente municipal y a 7 de los 15 diputados de mayoría relativa que integrarán la XV Legislatura del Congreso del Estado.
Desde hace casi 42 años (octubre de 1974) nació Cancún como cabecera del municipio Benito Juárez, uno de los siete que nacieron con la promulgación de la Constitución Política del Estado y a pesar de su limitado espacio territorial en él habitan cerca de una tercera parte de la población total de Quintana Roo (750 mil habitantes, según INEGI, 2015). Es decir, aquí residen el 47.9 por ciento de votantes que decidirán al próximo gobernador (261 mil 489 hombres y 249 mil 538 mujeres).
Por tal motivo todos los ojos del proceso electoral de este 5 de junio se centran en citado municipio-balneario, cuyo poder económico convierte a su alcalde en una especie de vice-gobernador y hoy en día Cancún cobra mayor importancia política porque de ahí se elegirán a casi la mitad de los diputados que integrarán la XV legislatura del Congreso del Estado.
Por tal motivo debemos decir que el municipio de Benito Juárez (Cancún), además de ser el más importante en materia turística en el país y América Latina es también la comuna más volátil, políticamente hablando, en la breve historia de Quintana Roo. A diferencia de otros municipios que han conocido la alternancia y ha gobernado un sólo partido diferente al oficial, en Benito Juárez lo han hecho dos: el Partido Verde (PVEM) y el de la Revolución Democrática (PRD).
Vale recordar que fueron los cancunenses quienes inauguraron la alternancia municipal en Quintana Roo cuando, en 2002, entregaron al empresario hotelero y radiofónico Juan Ignacio Chacho García Zalvidea, la mayoría de los votos en las urnas. En aquella ocasión, el Partido Verde que, en sus dos elecciones anteriores había obtenido, respectivamente, el 1.1% (1996) y el 0.7% (1999), logró el triunfo en una elección polarizada entre tres candidatos.
Con el 27.3% de los votos, y solamente 611 sufragios (0.8%) de diferencia, El Chacho se alzó como el primer alcalde de oposición en la historia de Quintana Roo por encima del PRI, con 26.5% y del PRD, con 25.2%. Así, el Partido Verde se volvió el primero en arrebatarle al oficialismo una presidencia municipal, lo que se debió no a la amplia estructura del partido ni a su incansable trabajo por el medio ambiente, sino por el carisma, el arrojo y el dinero de su candidato, hoy incondicional colaborador en la campaña de Mauricio Góngora Escalante.
Después de ese triunfo en 2002, siguió el «síndrome de Estocolmo» para el PRI, pues hizo de su verdugo verde su aliado incondicional al grado que hoy, el candidato de la alianza para este municipio no es del PRI, como se estilaba «endenantes», sino del partido del tucán.
Los siguientes dos gobernantes opositores que tuvo Cancún fueron Greg Sánchez y Julián Ricalde Magaña. Ambos bajo las siglas del PRD. El primero, de 2008 a 2010, y el segundo, de 2011 a 2013. Si los nombres le suenan conocidos, estimado lector, es porque ambos buscan gobernar Cancún nuevamente, ahora bajo las siglas del Partido Encuentro Social (PES) y de la Alianza PAN-PRD, respectivamente.
El «aleluyo» Gregorio Sánchez Martínez, al igual que El Chacho, tampoco arrasó de forma aplastante ni contundente. La alianza «Con la fuerza de la gente», que reunió a PRD, PT y Convergencia (hoy Movimiento Ciudadano) logró el 39.9% de los votos mientras que la alianza oficial PRI-PVEM obtuvo el 39.1%. Nuevamente, la diferencia fue de 0.8%, que representaron mil 89 votos en esta elección.
Julián Ricalde Magaña es el opositor que ha ganado con mayor margen pues, en 2010, la Mega Alianza «Todos por Quintana Roo» (PAN-PRD-PT-Conv) que lo abanderó, logró el 50.1% de los votos frente a la Coalición Quintana Roo Avanza (PRI-PVEM-Panal) que obtuvo 44.8%.
Así, los cancunenses se debaten, en el presente proceso electoral de 2016, entre dar una segunda oportunidad a dos alcaldes ya conocidos, Greg Sánchez y Julián Ricalde, o apostar por el joven verde, pero muy verde, Remberto Estrada Barba, diputado local con licencia (elegido en 2013) y diputado federal con licencia elegido apenas en junio de 2015.
Bajo estas condiciones, El hijo del búho guarda fuertes suspicacias con respecto a los escenarios de 2005, tan cercanos como parecidos a esta competencia de a tres, en 2016, en donde el joven verde está muy lejos de poseer el carisma de El Chacho de aquellos años, o de tener la capacidad operativa de Julián Ricalde, en 2011.
Pero resulta obvio que dinero mata memoria histórica o análisis estadístico





















