JOSÉ MARÍA MORELOS, Quintana Roo.— Ante las afectaciones provocadas por plagas, sequías y el uso excesivo de agroquímicos, productores de la Zona Maya comenzaron a apostar por alternativas naturales elaboradas de manera artesanal para fortalecer sus cultivos de milpa.
La estrategia es impulsada por la Red de Productores de Servicios Ambientales (REPSERAM), organización que prepara bioinsumos biológicos destinados a nutrir la tierra y reducir el impacto ambiental en el campo.
La técnica de campo Brayeli Yorgelis Dzul Uc explicó que actualmente trabajan en una biofábrica donde elaboran microorganismos, hongos y quelatos minerales utilizados para fortalecer las plantas y combatir plagas de forma natural.
Entre los componentes utilizados destacan:
- fósforo,
- potasio,
- magnesio,
- silicio,
- y boro.
Además, se emplean bacterias y hongos capaces de actuar como controladores biológicos contra plagas como el gusano cogollero, una de las principales amenazas para los cultivos de maíz en la región.
La iniciativa busca disminuir gradualmente la dependencia de pesticidas y fertilizantes químicos, al tiempo que promueve prácticas de conservación para mejorar la humedad y protección del suelo.
Durante el año pasado ya se realizaron las primeras capacitaciones y entregas de bioinsumos a productores de distintos ejidos, quienes comenzaron a aplicarlos en sus parcelas con resultados considerados positivos por algunos campesinos.
Para este año, la organización contempla producir alrededor de mil 500 litros de bioinsumos, dependiendo de la demanda de agricultores interesados en implementar estas alternativas ecológicas.
La estrategia surge en medio de los desafíos que enfrentan los productores mayas debido al cambio climático, las altas temperaturas y la degradación de tierras agrícolas en distintas comunidades de José María Morelos.






















