José María Morelos.— Productores de al menos siete comunidades —Sacalaca, Xcabil, San Juan Oriente, Adolfo de la Huerta, Saczuquil, Kancabchén y San Isidro Poniente— denunciaron su exclusión injustificada del programa federal Sembrando Vida, acusando a las autoridades de abandono y simulación.
Durante una reunión con el titular de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca (SEDARPE), Jorge Aguilar Osorio, los campesinos reclamaron la falta de criterios claros y la ausencia de verificación real de predios. Algunos de ellos, que aseguran cumplir con la producción forestal exigida, fueron dados de baja, mientras otros sin siembra comprobada continúan recibiendo apoyos.
“No conozco las reglas de operación, por se de competencia federal”
Lejos de ofrecer una solución inmediata, Aguilar Osorio reconoció no conocer las reglas de operación del programa y se deslindó de responsabilidad, argumentando que la dependencia “no tiene competencia en producción forestal que depende de la federación” tras la desaparición del Instituto Forestal de Quintana Roo.
Aunque prometió una revisión “al 100%” de beneficiarios, admitió que “no da el tiempo” para hacerlo este año y sugirió posponer cualquier apoyo hasta 2026, escudándose en el cierre de ventanillas y la entrega de otros recursos estatales.
Indignación en el campo
La respuesta oficial dejó inconformes a los productores:
“Yo tengo buena producción forestal y me dieron de baja, mientras otros que no tienen ni una mata siguen cobrando. Hay evidencias, hay fotos, pero aquí no se hace justicia parejo”, denunció uno de los afectados.
La reunión terminó con la promesa de instalar una mesa de diálogo en fecha indefinida. Sin embargo, para los campesinos la desconfianza ya está sembrada: consideran que la exclusión no fue un error técnico, sino producto de omisión y negligencia institucional.
En una región marcada por la sequía y el trabajo agrícola de subsistencia, los discursos oficiales de apoyo contrastan con una realidad donde —afirman los productores— el acceso a los programas se ve afectado por decisiones discrecionales y falta de transparencia.






















