TULUM, Quintana Roo.— Tras una baja producción de miel de tajonal derivada de las condiciones climáticas registradas este año, productores apícolas de la zona maya de Tulum mantienen expectativas de recuperación económica con la llegada de la floración de dzidzilché, considerada una de las más importantes para la actividad en la región.
Wilbert Palanche Mal, subencargado de la tienda de miel de la comunidad de Macario Gómez, explicó que las bajas temperaturas registradas durante el periodo de floración del tajonal afectaron severamente el proceso de polinización y redujeron considerablemente la cosecha.
“El frío afectó mucho la floración y prácticamente no hubo suficiente polinización. Eso hizo que disminuyera considerablemente la producción”, señaló.
De acuerdo con el productor, durante febrero apenas lograron obtener entre 100 y 120 kilos de miel de tajonal, cuando en años anteriores las cosechas alcanzaban volúmenes de entre 200 y 300 kilos.
Indicó que los cambios climáticos comienzan a impactar cada vez más al sector apícola de la zona maya, afectando tanto la producción como la estabilidad económica de las cooperativas dedicadas a esta actividad.
Palanche Mal explicó además que la miel de tajonal tiene menor valor comercial debido a que cristaliza rápidamente, situación que limita su demanda frente a otras variedades de mayor aceptación en el mercado.
Sin embargo, los apicultores confían en obtener mejores resultados con la temporada de dzidzilché, floración ampliamente reconocida por la calidad de la miel que produce y por su alta demanda entre turistas y compradores de otros municipios.
Para esta temporada, la cooperativa proyecta alcanzar una producción de entre 300 y 400 kilos de miel de dzidzilché, cifra superior a los aproximadamente 200 kilos obtenidos el año pasado.
Parte de la producción se comercializa directamente en Macario Gómez, mientras que otra se distribuye hacia destinos turísticos y ciudades como Valladolid y Tulum.
Actualmente, la agrupación integra alrededor de 220 productores provenientes de comunidades como Cobá, Chanchen y Macario Gómez, quienes en conjunto mantienen cerca de mil 200 colmenas activas en operación.
Aunque el sector enfrenta retos derivados del clima y las variaciones en el precio de la miel, los productores señalaron que la población de abejas en la región se mantiene estable y continúan trabajando para fortalecer la producción y mejorar las condiciones de comercialización.






















