JOSÉ MARÍA MORELOS, Quintana Roo. Los habitantes de la cabecera municipal de José María Morelos están enfrentando serias problemáticas relacionadas con los constantes apagones y la presencia de animales sueltos en la vía pública. Así lo denunció Érika Dzul Crespo, representante del comité vecinal local, quien señala la falta de atención por parte de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y el peligro que esto representa.
Según Dzul Crespo, los reportes por fallas eléctricas se han vuelto una constante. Ante la falta de respuesta a los reclamos individuales, muchos vecinos acuden a ella para canalizar sus quejas. “Me hacen los reportes y me piden ayuda para reportar, porque dicen que no les hacen caso”, explicó.
Una de las zonas más afectadas por los bajones de energía es la comunidad de San Felipe I, donde se presume que las interrupciones están relacionadas con el sistema de riego de algunas parcelas. En la cabecera municipal, la explicación recibida por la representante vecinal es que las lluvias y las condiciones del terreno, con cerros y vegetación, serían la causa de las interrupciones, aunque sin una explicación técnica detallada. Los cortes de luz no solo son frecuentes, sino que también se prolongan por horas. “Últimamente casi cada semana hay dos o tres reportes. En la colonia Vicente Guerrero, por ejemplo, una manzana completa estuvo sin energía desde las cinco de la tarde hasta el día siguiente por la noche”, relató.
A esta situación se suma una creciente preocupación por la seguridad vial y peatonal debido a la presencia de animales de corral, como vacas y caballos, en la vía pública. “Ayer mismo recibimos un reporte sobre un caballo amarrado en la calle. El dueño no aparecía y el animal se alteró. Me mandaron un video donde se ve cómo corre descontrolado; eso puede terminar en tragedia”, advirtió Dzul.
La representante vecinal hizo un llamado urgente a los dueños de animales domésticos o de corral para que no los dejen sueltos o amarrados en las calles, alertando sobre el riesgo que representan, especialmente para los niños. “Si tienen un espacio como un pedacito de monte, mejor llévenlos allá. No arriesguen a nadie. Ya se han dado casos donde los niños corren peligro de ser pateados”, insistió.
Colonias como San Juan también han reportado la presencia constante de animales que cruzan la carretera, lo que genera un riesgo adicional. Érika Dzul concluyó esperando que las autoridades tomen cartas en el asunto antes de que ocurra una desgracia.






















