JOSÉ MARÍA MORELOS, Quintana Roo.— La lengua maya enfrenta un retroceso preocupante entre las nuevas generaciones de la alcaldía de Sabán, donde menos del 20 por ciento de los alumnos del preescolar indígena “Toh Be” habla actualmente el idioma materno, pese a pertenecer a una comunidad de profundas raíces mayas.
La directora del plantel, Lenny Rosalba Kú Cime, advirtió que cada vez son menos las familias que practican la lengua dentro del hogar, situación que atribuyó principalmente al temor a la discriminación y a la falta de espacios donde los maya hablantes puedan ser atendidos en su propio idioma.
Explicó que muchos padres prefieren no enseñar maya a sus hijos para evitar que enfrenten las mismas experiencias de rechazo o exclusión que ellos vivieron fuera de sus comunidades, especialmente al realizar trámites o acudir a instituciones donde no existen servidores públicos que hablen la lengua.
La docente lamentó que, en muchos casos, la preservación del idioma se reduzca únicamente a actividades folclóricas o actos simbólicos, sin estrategias reales y permanentes que permitan revitalizar el uso cotidiano de la lengua maya entre niñas, niños y jóvenes.
“Es preocupante que en nuestras propias comunidades exista pena o miedo de hablar maya públicamente, mientras personas de otros estados e incluso extranjeros muestran interés por aprenderla”, señaló.
Kú Cime consideró que la recuperación de la lengua debe comenzar principalmente desde el entorno familiar, donde existe una convivencia más cercana con los menores, aunque subrayó que también corresponde a escuelas, autoridades y sociedad trabajar de manera conjunta para fortalecer su preservación.
Actualmente, dijo, muchos niños crecen entendiendo algunas palabras en maya, pero sin practicarla de forma habitual, lo que acelera el riesgo de pérdida generacional del idioma en comunidades indígenas del estado.
El caso de Sabán refleja una problemática que se repite en diversas zonas mayas de Quintana Roo y la Península de Yucatán, donde especialistas y docentes han advertido desde hace años sobre el desplazamiento progresivo de la lengua originaria frente al predominio del español y la falta de políticas efectivas de revitalización lingüística.






















