JMM.— El uso excesivo de dispositivos electrónicos está desplazando la actividad física entre niñas y niños, particularmente en zonas urbanas del estado, donde el acceso a internet y tecnología es mayor.
El jefe del Departamento de Educación Física de la Secretaría de Educación de Quintana Roo, Román del Carmen Vargas Madrid, advirtió que el sedentarismo se ha convertido en un problema creciente tanto dentro como fuera de las escuelas.
Menos juego activo, más entretenimiento digital
De acuerdo con el funcionario, docentes han detectado una disminución en la actividad física cotidiana, especialmente en comunidades urbanas donde niñas y niños pasan más tiempo frente a pantallas.
“El juego tradicional en patios, canchas y domos ha sido sustituido en muchos casos por el entretenimiento digital”, señaló.
En contraste, explicó que en comunidades rurales, donde el acceso a internet es limitado, la práctica de actividades físicas sigue siendo más visible y constante.
“La tecnología ha ganado terreno frente al juego activo, y eso impacta directamente en el desarrollo físico de los niños”, enfatizó.
Corresponsabilidad entre escuela y hogar
Vargas Madrid subrayó que los maestros de educación física trabajan en estrategias para involucrar a madres y padres de familia a través de actividades masivas, convivencias escolares y eventos deportivos.
El objetivo es generar corresponsabilidad entre escuela y hogar para fortalecer hábitos saludables desde temprana edad.
También apuntó que parte del problema radica en la disminución de responsabilidades asignadas a los menores dentro del hogar. Recordó que anteriormente los niños participaban en tareas domésticas cotidianas, lo que contribuía a su formación disciplinaria y física.
⚠️ Un reto de salud pública
El funcionario reiteró que la educación inicia en casa y que los hábitos adquiridos en el entorno familiar se reflejan en la conducta escolar. Añadió que la SEQ mantiene coordinación con autoridades educativas estatales para reforzar programas que promuevan una vida activa y responsable entre la niñez quintanarroense.
El llamado es claro: recuperar el juego activo, equilibrar el uso de la tecnología y fortalecer la cultura del movimiento como parte esencial del desarrollo integral de niñas y niños.






















