Por: HB
Valladolid.- Dos años tuvieron que pasar para que los sentimientos afloren de nuevo en los planteles educativos, como solía percibirse antes de la pandemia durante los finales de curso escolar.
Festivales y celebraciones habían quedado atrás, los egresados solo recibían sus documentos, había que cuidarse ante la complicada situación que se vivió.
Este año, pese a que todavía se está inmerso en la enfermedad, las condiciones permitieron que los festivales de fin de curso vean la luz.
Lágrimas, momentos sin palabras y sentimientos que invadieron las instalaciones educativas, fue lo que se pudo observar de nuevo.
Fotos tomadas de la red.






















