TULUM, Quintana Roo.— La acumulación y descomposición del sargazo en las playas del Caribe mexicano representa riesgos tanto para la salud humana como para diversos ecosistemas costeros, advirtió Iván Penié, coordinador de Investigación de Oceanus International y gerente general de Ecoprotección Akumal A.C.
El especialista explicó que diversos estudios han documentado afectaciones derivadas de los gases liberados durante la descomposición de la macroalga, los cuales pueden provocar problemas respiratorios, circulatorios y cardiovasculares, especialmente entre personas vulnerables que permanecen o habitan cerca de zonas con altas concentraciones de sargazo.
Señaló que entre los sectores más expuestos se encuentran adultos mayores, personas con enfermedades respiratorias y mujeres embarazadas, quienes podrían resentir mayores efectos por la exposición prolongada a estos compuestos.
Penié indicó que el impacto del fenómeno va más allá de la salud pública, ya que también afecta ecosistemas fundamentales para el equilibrio ambiental del litoral, como arrecifes coralinos, pastos marinos, manglares y playas.
“El sargazo debe abordarse como un problema ambiental integral y no únicamente como una cuestión de limpieza de playas”, sostuvo.
El investigador señaló que uno de los principales desafíos para atender el fenómeno es la velocidad con la que se desplazan las masas de sargazo y los grandes volúmenes que alcanzan antes de llegar a la costa. Aunque una de las propuestas recurrentes es su recolección en altamar, explicó que esta estrategia enfrenta importantes limitaciones operativas y logísticas.
Añadió que ninguna acción aislada será suficiente para resolver el problema, por lo que consideró necesario implementar estrategias integrales que combinen barreras, sistemas de recolección, restauración ambiental y programas permanentes de monitoreo.
En este sentido, destacó que Oceanus International y Ecoprotección Akumal A.C. desarrollan proyectos enfocados en la restauración de playas, recuperación de arrecifes coralinos, rehabilitación de pastos marinos y conservación de ecosistemas costeros afectados por los arribos masivos de sargazo.
El especialista consideró que uno de los mayores retos para Quintana Roo será mantener programas de largo plazo que permitan atender simultáneamente los impactos ambientales, económicos y de salud pública asociados a este fenómeno.
Finalmente, advirtió que el sargazo continuará siendo una de las principales problemáticas para el Caribe mexicano en los próximos años, por lo que llamó a fortalecer las acciones de investigación, prevención y restauración ecológica para reducir sus efectos sobre las comunidades costeras y los ecosistemas de la región.






















